Enciclopedia · Phantom Blade Zero

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Vasija medicinal señorial · Accesorios

Al usarla, hay un 8% de probabilidad de que la medicina no se consuma.

Sello de Dugu Linghe · Accesorios

〔Ataque pesado〕Aumenta un 8% el agotamiento del Sha-Chi enemigo causado por los combos de Sha-Chi.

Rosario de agar · Accesorios

Reduce un 15% el tiempo de recuperación de la guardia rota.

Abanico de la bailarina · Accesorios

Aumenta el daño infligido según la distancia recorrida durante el ataque, hasta un 40%.

Determinación roja · Accesorios

Asestar 3 golpes consecutivos o más a los enemigos en 1 segundo aumenta el daño infligido un 15% durante 2 segundos. Tiempo de reutilización: 5 segundos.

Vendajes de combate · Accesorios

Aumenta un 5% el daño que infliges a los enemigos.

Talismán de la madre · Accesorios

Restablece un 10% de salud cuando rompen tu guardia.

Contraflechas · Accesorios

Reduce un 20% el daño y el agotamiento de Sha-Chi sufridos por ataques a distancia.

Estuche medicinal · Accesorios

Aumenta un 20% la curación de las Medicinas.

Anillo de Shenji · Accesorios

Al mantener 〔Bloquear〕 para bloquear ataques, se reduce un 20% el consumo de Sha-Chi.

El corazón de madera de una marioneta · Accesorios

Aumenta un 25% la duración de las invocaciones.

Fragmento de armadura antigua · Accesorios

Cuanto más salud tengas, más aumentará la reducción de daño, hasta un máximo del 20% con la salud completa.

Salvallama · Accesorios

Reduce un 50% el daño de fuego recibido y un 50% la acumulación de quemadura.

Dispositivo de reflejos · Accesorios

Amplía un 15% la oportunidad de realizar paradas perfectas y esquivas perfectas.

Cortajinetes · Accesorios

Aumenta un 25% el daño que se inflige a los enemigos a caballo.

Talismán de madera viva · Accesorios

Los efectos de sangrado y de robo de vida funcionan con un 50% de efectividad contra marionetas, espectros y cuerpos dorados.

Pararrayos · Accesorios

Reduce un 50% el daño por rayo y un 50% la acumulación de parálisis.

Colgante de jade bendecido · Accesorios

Al tomar una medicina, obtendrás uno de estos efectos aleatorios: 1. Te prendes fuego a ti mismo y a los enemigos cercanos. 2. Te envenenas a ti mismo y a los enemigos cercanos. 3. Invocas una bola de fuego del Caos que ataca automáticamente a los enemigos cercanos. 4. Recuperas de inmediato toda tu salud y un 50% de Sha-Chi.

Coraza pectoral de latón · Accesorios

Reduce un 30% la velocidad de consumo de Sha-Chi al mantener 〔Bloquear〕 para conservar la postura de guardia.

Talismán coagulante · Accesorios

Reduce un 50% la probabilidad de que Soul sufra sangrado y la velocidad de acumulación de su medidor de sangrado.

Nudo de Jewel · Accesorios

Aumenta un 15% la salud.

Colgante de la clarividencia · Accesorios

Aumenta un 7% el daño y el agotamiento de Sha-Chi infligidos a los enemigos que están atacando.

Frasco calmante · Accesorios

Usar medicina permite recuperarse de la guardia rota e impide consumir Sha-Chi durante 3 segundos.

Espejo divino informe · Accesorios

Cualquier ataque con 〔Ataque pesado〕 que alcance a un enemigo genera Chispa remanente temporal. Los Filos Espectrales a distancia consumen primero la Chispa remanente temporal.

Ovillo de hilo fino · Accesorios

Aumenta un 50% el daño y el agotamiento de Sha-Chi infligido por las invocaciones.

Jaula de chispas remanentes · Accesorios

Al activar un ataque adicional con un filo espectral, hay una probabilidad del 33% de restaurar 1 chispa remanente.

Distintivo de persecución · Accesorios

Aumenta un 7% el daño que infliges a los enemigos con la guardia rota.

Colgante de Lingran · Accesorios

〔Ataque pesado〕Reduce un 15% el consumo de Sha-Chi de los combos de Sha-Chi.

Talismán de resonancia · Accesorios

Aumenta un 15% el Sha-Chi.

Talismán rompeescudos · Accesorios

Aumenta un 50% el daño infligido a la barra de durabilidad del escudo y reduce un 30% el daño recibido de los escudos con púas.

Tarro de conservación · Accesorios

Reduce un 50% el daño sufrido por veneno.

Venda silenciosa · Accesorios

Reduce un 50% el ruido de los pasos y de los asesinatos.

Colgante pesado de «Manos Rápidas» · Accesorios

Aumenta un 10% el daño de las armas a dos manos.

Colgante de «Manos Rápidas» · Accesorios

Aumenta un 10% el daño de las armas a una mano.

Pareja de colgantes de «Manos Rápidas» · Accesorios

Aumenta un 10% el daño de las armas dobles.

FULGOR ÁUREO · Armas de las sombras

Dispara repetidamente a distancia. Inflige más daño a enemigos con la salud al máximo. Basta con tenerla para derribar ciertos objetos colgantes.

DAGA VOLADORA · Armas de las sombras

Pulsa〔Filos espectrales〕repetidamente para lanzar hasta 3 ráfagas de cuchillos arrojadizos a distancia. Completar el combo consume 1 chispa remanente .

CRIN LLAMEANTE · Armas de las sombras

Mantén〔Filos espectrales〕para liberar un torrente de llamas que inflige daño y envuelve en llamas a los enemigos. Consume chispa remanente continuamente.

GUANTELETES DE HIERRO · Armas de las sombras

Pulsa〔Filos espectrales〕repetidamente para ejecutar hasta 3 puñetazos. Completar el combo consume 1 chispa remanente .

METEOROS ÍGNEOS · Armas de las sombras

Pulsa〔Filos espectrales〕repetidamente para ejecutar hasta 3 ataques de barrido de medio a largo alcance. Las Llamas fosfóricas prenden fuego a los enemigos. Completar el combo consume 1 chispa remanente .

DILUVIO DE YOU LOONG · Armas de las sombras

Mantén 〔Filos espectrales〕 para lanzar un chorro de agua a presión. Consume chispa remanente sin parar.

QUIJADA LUPINA · Armas de las sombras

Mantén pulsado 〔Filos espectrales〕 para blandir la Quijada Lupina contra los enemigos y drenar su vida para recuperar la salud. No surte efecto contra marionetas, cuerpos dorados ni cuerpos espectrales. Consume 1 chispa remanente .

HACHA TEMIBLE · Armas de las sombras

Mantén〔Filos espectrales〕para cargar el ataque hasta un máximo de 2 niveles. Suelta〔Filos espectrales〕para ejecutar un tajo devastador. Los niveles de carga superiores infligen más daño. Consume 1 chispa remanente .

ARCO DE PLUMAS · Armas de las sombras

Mantén 〔Filos espectrales〕 para cargar el disparo. Suelta 〔Filos espectrales〕 para lanzar una flecha. Consume 1 chispa remanente . Inflige más daño a los enemigos con la salud al máximo.

BASTIÓN · Armas de las sombras

Mantén pulsado〔Filos espectrales〕para alzar Bastión y bloquear todos los ataques enemigos. Mientras está alzado, pulsa〔Bloquear〕para repeler a los enemigos que tengas delante. Mantener Bastión alzado consume Sha-Chi continuamente, y bloquear ataques consume Sha-Chi adicional. Cuando el Sha-Chi se agota, el escudo se rompe. Consume 1 chispa remanente .

LANZA TONANTE · Armas de las sombras

Pulsa〔Filos espectrales〕repetidamente para ejecutar hasta 3 ataques del [Arte de la lanza del trueno]. Completar el combo consume 1 chispa remanente . Los ataques infligen Parálisis y desatan relámpagos.

PIPA DESGARRACORAZONES · Armas de las sombras

Pulsa〔Filos espectrales〕repetidamente para lanzar 2 cuchillas sónicas azules y 1 cuchillas sónicas rojas. Completar el combo consume 1 chispa remanente .

CAMPANA DEL MARIONETISTA · Armas de las sombras

En zonas con una alta concentración de Sha-Chi (cuando el icono emite un brillo especial), pulsa〔Filos espectrales〕para invocar 1 marioneta con espada y escudo y 1 marioneta con lanza y escudo. Luchan durante un máximo de 15 segundos y desaparecen antes si son derrotadas. Las invocaciones no se acumulan. Invocar de nuevo reemplaza a las invocaciones existentes. Consume 2 chispa remanente .

ROSARIO DEL TEMPLO KUYE · Armas de las sombras

En zonas con una alta concentración de Sha-Chi (cuando el icono emite un brillo especial), pulsa〔Filos espectrales〕para invocar a 3 Hombres de bronce: Puño. Luchan durante un máximo de 15 segundos y desaparecen antes si son derrotados. Las invocaciones no se acumulan. Invocar de nuevo reemplaza a las invocaciones existentes. Consume 2 chispa remanente .

HOZ ENCADENADA DEL CAZADOR · Armas de las sombras

Pulsa〔Filos espectrales〕repetidamente para ejecutar un combo de cortes de medio a largo alcance de hasta 3 ataques. La hoja de la hoz inflige el mayor daño, mientras que la cadena solo inflige 30% del daño de la hoja. Un combo completo consume 1 chispa remanente .

Buzo de las Aguas Negras · Monstruos

Discípulos de la Banda de las Aguas Negras que llevan cascos de buceo con forma de cabeza de pez y empuñan fisgas. Sus barridos rompen como las olas y saltan con la agilidad de los peces. También pueden arrojar sus fisgas por el aire para ensartar a sus presas. En un principio utilizaban los cascos para sus técnicas subacuáticas. Les dieron forma de pez como amuleto de buena suerte, con la esperanza de sentirse en el agua como pez en el agua. Pero desde que empezaron a llevarlos bien sujetos a la cabeza durante todo el día para contener el Sha-Chi, sus cabezas se parecen cada vez más a las de los peces.

Zhuo Bi, el guardián de la puerta · Jefes

En el pueblo de Lu, habla con Viejo Gen. Después, cruza el puente de piedra y busca al guardián que patrulla la zona.

Acólito Guhe · Jefes

Uno de los cuatro Acólitos del Gran Anciano, Guhe se oculta en la Discordancia por medio de un espantapájaros. Vestido con inquietantes túnicas púrpuras, utiliza un veneno letal como arma. Al agitar su espantamoscas, extiende una bruma tóxica en todas direcciones que penetra hasta los huesos y corroe el corazón. También puede conjurar un doble venenoso que emplea las mismas técnicas. A corta distancia, el veneno brota de sus mangas y corroe a sus enemigos. Los afectados sufren un dolor atroz mientras el veneno les devora los órganos y les consume poco a poco la vitalidad, hasta que mueren entre terribles tormentos. Por decreto del Gran Anciano, mora en el corazón de las islas del Lago Meigu y vigila el lago día y noche. Elimina a cualquiera que pueda estorbar el descenso de la Dama del Velo, sin dejar amenaza sin controlar. En cuanto se agita una formación ritual, sea cual sea su causa o su verdad, acude en persona a desmantelarla y a dejar al descubierto lo que hay debajo. La carne es una ilusión, y toda vida acaba por pudrirse. Pero cuando descienda la misericordiosa Dama del Velo, el veneno se extenderá por el mundo y despojará a todas las cosas de sus falsas apariencias... Guhe anhela ese día.

Marioneta aberrante de tres rostros · Jefes

Más allá de la grieta de la estatua de la Dama se encuentra el patio de una mansión abandonada hace mucho tiempo. Sus rincones están abarrotados de palanquines andrajosos, trajes de ópera y marionetas de teatro. Media marioneta cuelga sobre la puerta central. Una marioneta aberrante de tres rostros custodia el lugar. Sus máscaras parecen albergar tres mentes distintas. La Máscara de Acero es enérgica y decidida. La Máscara de Escarcha es tímida, vacilante y se sobresalta ante cualquier sombra. La Máscara de Chaos aún duerme. Cuando Soul irrumpe, la Máscara de Acero invoca la promesa del Heraldo y ataca. Su feroz esgrima recurre a la Discordancia para desaparecer y cambiar de posición en un instante, con golpes rápidos y brutales. Al verse acorralada, desata una poderosa ofensiva y obliga a Soul a retirarse. La fuerza de los otros dos rostros sigue siendo desconocida. Descubre las debilidades de esta marioneta y un próximo encuentro podría acabar con su derrota definitiva.

Yubi, marioneta espadachina n.º 21 · Jefes

Una marioneta espadachina de clase «Receptáculo» con cuchillas en la parte inferior de las piernas, fabricada con un material más duro que el hierro refinado y con una precisión exquisita. Su rostro aún conserva los antiguos rasgos de Bi Taotao y su cabello negro ondea como antes. Empuña un par de Espadas Tormentosas de Baishan, cuyos golpes van acompañados de viento y trueno. Hacerse cargo de la Secta de Baishan parece cosa de ayer. Entonces dejó atrás su timidez y juró afrontar cualquier tormenta por la secta y devolverle su antigua gloria. Cuando llegó la noticia de que Huangxing impulsaba la Trascendencia perfecta, Bi Taotao acudió de noche y a toda prisa al Campamento del Mandato para exigir una explicación. En su lugar, cayó en una trampa que se cerró sobre ella por ambos lados. Creía que todavía respetaban las reglas de la senda justa. Creía que ceder podría proteger a sus discípulos. Al final, no se salvó nada. Le extrajeron sus recuerdos más preciados uno a uno y, una vez vacía, la introdujeron por la fuerza en el cuerpo de una marioneta. Las Espadas Tormentosas de Baishan seguían en sus manos, pero en su interior solo quedaba el vacío. Los restos del campo de instrucción la llenan de tristeza, pero enseguida olvida por qué siente tristeza. Al final, solo sabe que ha olvidado algo profundamente importante. Incluso mientras sufre por esa pérdida, también ese recuerdo le es arrebatado de pronto.

Hunt, cazador de la Orden · Jefes

Lugar del combate: Gran cascada. Enfréntate a Hunt, cazador de la Orden y reserva Sha-Chi para la serie de ataques a distancia.

Marioneta con paraguas de hierro · Monstruos

Marionetas que empuñan paraguas de dientes de hierro afilados como cuchillas. Al girar sus cubiertas, desatan un ataque mortal tras otro, pero sus movimientos son deslumbrantes y elegantes, pues la Dama del Velo prefiere todo lo refinado. Las mentes transferidas a estas marionetas pertenecieron en otro tiempo a las artistas de la Mansión Quimérica. Antaño bailaban en los patios con sombrillas de seda y papel para deleitar al público. Ahora ofrecen a la Dama una danza de matanza. Siempre se han quedado a un paso de convertirse en marionetas de «clase Receptáculo». Pero eso no importa. Servir a la Dama es el mayor honor, aunque ello implique acabar hechas pedazos.

Hombre de oro: Bastón · Monstruos

Monjes del templo Kuye sometidos a la Trascendencia, que empuñan pesados bastones de bronce con elaborados grabados en ambos extremos. Conservan un manejo del bastón diestro y disciplinado: cada golpe descendente, giro, estocada y barrido refleja años de riguroso entrenamiento en el templo. El Sha-Chi que brota del núcleo de la torre mantiene bajo control el Sha-Chi de su interior. Pero, en cuanto se alejan demasiado de la torre o algo altera ese equilibrio, se convierten en cascarones sin voluntad impulsados por completo por el Sha-Chi.

Merodeador de espinas · Monstruos

Merodeadores armados con escudos de púas y toscas porras claveteadas. Tan ágiles como fuertes, alternan escudo y porra con una coordinación bien practicada. Si te precipitas demasiado cerca, las púas del escudo te atraparán antes de que caiga el pesado garrote. Formaban parte de la milicia del pueblo y se sometieron a la Trascendencia para montar guardia y vigilar de noche. Impulsados por el Sha-Chi, se convirtieron en los monstruos que destruyeron su pueblo.

Merodeador · Monstruos

Los cuerpos destrozados de aldeanos dominados por completo por el Sha-Chi. Una Trascendencia fallida les arrebató la mente y la vitalidad. Una sed de sangre descontrolada los impulsa a acuchillar cuanto tienen delante con una esgrima salvaje, pero incansable. Los Caminantes enmascarados destruyeron su pueblo. La Trascendencia de la que esperaban la salvación destruyó todo lo que quedaba.

Bai Chilian, Dama de las Serpientes Gemelas · Jefes

Entra en el bosque espejo al final del capítulo del bosque. Para recibir ayuda del arquero, recoge primero los 6 recuerdos del Vacío.

Yucong del Caos · Jefes

Las llamas del caos arden alrededor de su cuerpo y se enroscan en la hoja que empuña. Hace años, en busca del poder del Caos, utilizó su propio cuerpo como combustible y atrajo las llamas a su interior. Desde entonces, ha quedado atrapada entre una locura incontrolable y un sueño interminable. Pero obtuvo el poder que buscaba: un poder sin igual, en la misma cumbre de las artes marciales. La gente suele ser así. Lo entrega todo por alcanzar la cima de las artes marciales, solo para añorar la paz y el calor de la vida cotidiana una vez que llega a ella. Cuando bebió la medicina de «Tres almas en una», no fue del todo ajena a lo que sucedía. A veces se pregunta si aquel breve instante de vacilación fue lo que acabó dejándolas como están ahora.

Arquero del arco de plumas · Monstruos

Arqueros malévolos con máscaras azul hierro. Sus rostros ya están huecos, pero la Trascendencia les permite ver con perfecta claridad a enemigos lejanos. Sus flechas recorren grandes distancias a toda velocidad. Prefieren las posiciones elevadas y las andanadas concentradas, confiando en la fuerza del número. El Mandato los envió a custodiar la Torre del Sha-Chi. Cuando un compañero sufrió una herida grave, quebrantaron sus leyes y recurrieron a la Trascendencia para salvarlo. El castigo y la persecución llegaron, tal como esperaban. Unidos por su juramento de vivir y morir juntos, todos se sometieron a la Trascendencia.

Maestro Bi Yuan de la Secta Tianxuan · Jefes

Pasa de Pozo de las tres marionetas a Puente cubierto. Desciende por la puerta derecha y retire los hilos rojos. Cruce el puente, gire a la derecha y se acerque al terreno de la estatua.

Bandido · Monstruos

Bandidos con podao, armadura tosca y gastada, máscaras gruesas para reprimir el Sha-Chi. Su manejo del sable es mediocre, y a menudo arrojan arena a los ojos del rival para nublarle la vista, a la espera de asestar un golpe mortal. Pensaron unirse al Mandato. Sabían que debían ofrecer un obsequio para que un maestro los aceptara como discípulos. Llevaron cestas y cestas de grano y tela, pero nadie los llevó ante una secta para pedir el ingreso. Encolerizados, abatieron a varios miembros del Mandato, huyeron a lo más hondo de las montañas y vivieron a su antojo con el poder de la Trascendencia.

Loca · Monstruos

Los cuerpos destrozados de aldeanas sometidas por completo al Sha-Chi. Cortan y golpean sin control con sus azadas. Su fuerza es modesta, pero sus manos son rápidas. Quizá crean que aún están trabajando, aferradas a las herramientas con las que cultivaban sus campos, recordando vagamente el rendimiento de las cosechas y el precio de los productos básicos. Pero los campos llevan mucho tiempo en barbecho. No habrá cosecha en otoño.

Discípulo principal de la Formación de las Siete Estrellas · Jefes

Con el Discípulo Jefe al frente, siete espadas se mueven como una, dispuestas en forma del Carro del Norte: así la Formación de las Siete Estrellas. Tras la Trascendencia perfecta el Sha-Chi las ata aún más, avanzando y cediendo como un solo cuerpo. Los siete habían mantenido siempre una conducta íntegra, castigando el mal, promoviendo el bien y puliendo la espada, sin buscar conflictos. Pero el Discípulo Jefe amó a una mujer de una secta malvada, quebrando las reglas del Mandato. Pese a su destreza sin igual con la espada y a sus años de servicio, la alianza seguía negándole un ascenso y lo despreciaba cada vez más. El Discípulo Jefe se limitó a sonreír y soportó cada injusticia. No quería fallar a quien amaba ni a su secta. Quería una vía que le permitiera mantener la conciencia tranquila entre un «bien» y un «mal» irreconciliables. Entre esas dos imposibilidades a menudo sentía que les debía demasiado a los discípulos más jóvenes que lo habían seguido hasta el final. Lo vieron claro. Nunca lo culparon; les indignaba la injusticia que sufría. Y entonces aquel asunto… destrozó el resto de su respeto por los dirigentes de la alianza. Ceder sin medir las consecuencias solo los convertía en peones a los que explotar y pisotear. En esa furia se lanzaron a la Trascendencia perfecta, y la alianza lo usó para borrar sus nombres, de modo que el Wulin los conoció aún menos: sobre todo al Discípulo Jefe, cuya espada era suprema, que dirigía la formación.

El de la máscara de oro · Jefes

A través del Pilar Lóng, Soul cae en un lugar donde se entrelazan el fuego y la oscuridad. Las ruinas de los pabellones arden sin cesar en las tinieblas, como si una catástrofe hubiera quedado detenida en su instante más brutal. Entre la tierra calcinada aparece lentamente un hombre de negro con una máscara dorada, de pasos serenos y porte de maestro. Todo aquello le resulta extrañamente familiar a Soul. El hombre de negro empuña una hoja de un rojo vivo, ricamente ornamentada. Sus golpes son precisos y expertos, y sus movimientos, elegantes como una sombra. Cada vez que el arma de Soul se acerca, se aparta en un instante y deja que el ataque falle. Si pretendiera vencer, sería un adversario formidable, pero se contiene en cada golpe y utiliza deliberadamente el combate para orientar a Soul en las artes marciales. Pocos en el mundo poseen tal dominio de las artes marciales. Tras la prueba, el hombre de negro le dice a Soul que recuerde el nombre «Bastión de Mó». Está claro que este misterioso maestro procede del Bastión de Mó… ¿Podría ser Mó Yuan, su líder? ¿Podrían los otros Pilares Lóng llevar a Soul hasta él de nuevo y revelar más respuestas?

Buzo de espada larga de las Aguas Negras · Monstruos

Discípulos de la Banda de las Aguas Negras que llevan cascos de buceo con forma de cabeza de pez y empuñan hojas pesadas con puntas redondeadas, semejantes a remos. Poco apropiadas para las estocadas, estas armas se utilizan para encadenar tajos rápidos y poderosos envueltos en un Sha-Chi desbordante. Al golpear el agua con sus pesadas hojas, también pueden levantar olas enormes que se precipitan sobre sus enemigos. Al principio, la Trascendencia perfecta parecía aportar únicamente una fuerza mayor y dejarles la mente completamente despejada. Impresionados por sus efectos, animaron a sus amigos a someterse a ella, deseosos de engrosar sus filas y acabar con los caminantes enmascarados.

«Tía del pueblo» · Monstruos

Altas marionetas con forma de mujer, capaces de «dar a luz» niños de madera que caen en pie y echan a correr al instante. Nadie supo quién difundió primero la receta: hervir una flor de seda cubierta de plegarias por un hijo en la medicina otorgada por el Heraldo, beberla y dormir con una flor roja sobre el rostro. Entonces llegarían hijos e hijas, sin falta. Obedecieron con el corazón tembloroso, desconcertadas al despertar convertidas en marionetas de madera. Pero al momento, la confusión dio paso al deleite: podían «dar a luz» cuando quisieran... Ji, ji. ¡La Dama respondía de verdad a las súplicas!

«Pequeño granuja» · Monstruos

Marionetas con aspecto de niños, siempre vivaces y traviesas. Saltan alegremente de un lado a otro y, de repente, sorprenden a quien baja la guardia con un golpe de hombro o unos rápidos puntapiés al pasar. Estas marionetas tienen forma pero no sustancia, y existen entre lo real y lo irreal. Pueden herir a otros a su antojo, pero son intocables como fantasmas... El arte de fabricarlas solo debería conocerse más allá de la frontera.

Bandido enloquecido por las llamas · Monstruos

Bandidos con cierta destreza en las técnicas de sable de llamas, aficionados al escarlata llamativo. Su armadura es tosca, pero su ropa roja llama la atención. Se quedan junto a las hogueras; al encontrar enemigo encienden una hoja empapada en aceite y arremeten a lo loco con armas envueltas en llamas. El fuego puede ahuyentar a las bestias salvajes, pero también puede nivelar a fuertes y débiles. Toman el fuego por poder, y la Trascendencia no es más que otra llama de la que pueden echar mano.

Capitán espadachín sin rostro · Monstruos

Espadachines de ropaje azul con el rostro reducido a una cavidad. Ya eran más diestros que los discípulos de blanco a su mando, y su esgrima se volvió aún más formidable tras la trascendencia perfecta: rápida como el viento, feroz y certera. Tras someterse a la trascendencia, voluntaria o no, eran enemigos del Mandato y no tenían adónde ir. Pangzhen también se había convertido en un pueblo muerto. Allí no les esperaba refugio. Aun así, ansiaban escapar del campamento del Mandato e internarse en Pangzhen, para ver su hogar una última vez. Quizá incluso pudieran salvar a algunos vecinos o seres queridos...

Marioneta Yang · Monstruos

Marionetas completas de forma masculina y cuerpos poderosos. Más refinadas y fabricadas con materiales más resistentes que las del pueblo, sus cuerpos no se rompen fácilmente aunque estén llenos de grietas. Como si hilos invisibles las movieran, se retuercen de forma antinatural para asestar golpes mortales rápidos. Los fabricantes borraron la capacidad de las mentes transferidas para sentir dolor, pero preservaron a propósito su tenacidad. Estas «armas» se volvieron más implacables e intrépidas, y también más frías e insensibles.

El Carnicero Congelado · Monstruos

Carniceros tocados por el frío. El veneno virulento de sus cuerpos aún no se ha disipado, y sus hojas ya cargan un Sha-Chi cortante y helado. Vigilan este campo de nieve, a la espera de degollar a todo intruso. Llevan mucho tiempo masticando carne congelada, siempre ansiando comida fresca y humeante.

Rostro de jade · Jefes

Un caminante enmascarado que provoca a Soul una y otra vez a lo largo del sendero de la montaña. Lleva una máscara de jade, de colores chillones y grotescos. En combate puede luchar junto a dos dobles: Máscara de Jade maneja anillos con movimientos arteros e imprevisibles; Máscara de Oro maneja una espada con golpes astutos; Máscara de Hierro maneja una hoja con una fuerza brutal. Fintas y ataques verdaderos se entrelazan, mientras una sonrisa inquietante esconde su intención mortal. Huangxing lo envió a vigilar los movimientos de Soul, pero simplemente miró divertido cómo Soul trepaba desde el pie de la montaña hasta la cima. Su naturaleza extraña e imprevisible no se parece a la de los demás bajo Huangxing. Su mezcla de artes marciales y técnicas extrañas podría incluso indicar que comparte los mismos orígenes que los Hilos Vinculantes... ¿Qué papel desempeña este hombre bajo las órdenes de Huangxing? Con todo, la batalla en el santuario no pareció derrotarlo del todo. Quizá esta era la contingencia que se había guardado en reserva.

Guardia de túnica púrpura · Monstruos

Guardias vestidos de púrpura que se han sometido a la Trascendencia perfecta y empuñan guandaos. Un barrido puede hacer retroceder a varios enemigos, mientras que un golpe descendente cargado tiene fuerza suficiente para partir el metal y la piedra. Mientras sus túnicas púrpuras ondean, sus largas hojas barren el suelo con una fuerza brutal, dejando carne y sangre a su paso. Mantenerse firmes a lo largo de cien batallas era antaño el destino y la gloria de un guerrero. Incluso morir en el campo de batalla habría sido un final honorable. Pero, en lugar de eso, los arrastraron hasta mesas de Trascendencia y los deformaron en vida hasta convertirlos en caminantes enmascarados inhumanos.

Adiestrador de perros · Monstruos

Adiestradores de sabuesos con máscaras sonrientes siniestras. Saben poco de artes marciales, pero no temen el dolor; las muchas cicatrices que los cubren las dejaron sobre todo las garras de sabuesos enloquecidos. Mientras sean más feroces y más impávidos que las bestias, pueden mandarlas a voluntad. Estos adiestradores quisieron combinar sus técnicas de doma con la Trascendencia, para salvar a los perros que por accidente habían comido los cadáveres podridos de quienes se sometieron a la Trascendencia, y frenar su ferocidad incontrolable. En cambio, los propios adiestradores se han vuelto aún más dementes que los sabuesos.

Merodeador con escudo · Monstruos

Merodeadores armados con una hoja corta y un escudo redondo. Sus posturas parecen convincentes hasta que se revelan sus fallos: tardan demasiado en iniciarlas y se apresuran al recuperarse. Cuando alzan el escudo, dejan las piernas expuestas. Aun así, su ligereza de pies puede castigar a quien solo confíe en la fuerza. Ningún maestro les enseñó estas técnicas. Las aprendieron en los combates de los mercados y las paradas de las caravanas. Antaño esperaban ahorrar lo suficiente para buscar un maestro. Luego contaron el grano de la casa y las medicinas de sus mayores, y dejaron el sueño a un lado… La Trascendencia solo requería unos días, sin dinero ni viajes.

Guaaa, guaaa · Monstruos

Asesinos de la Secta de los Hilos Vinculantes con cascos de muñeco cabezón. Rostros llorosos, manos y pies ágiles; la niebla de hielo que expulsan puede congelar los miembros de un enemigo. Artes de cambio sin fin compensan sus cuerpos débiles y sus miembros ausentes. Se entrenaron largo tiempo en el hielo y la nieve, aspirando el frío, y dominaron el poder de congelar a un rival en un instante. Ya no tienen por qué dejarse pisotear. Ahora son ellos quienes pisotean a los demás.

Hua, la prometida mortal · Jefes

En el primer piso de la torre, descienda la escalera delantera derecha hacia abajo. Toma las escaleras izquierdas hasta el Hua, la prometida mortal.

Gran director de música · Monstruos

Marionetas musicales, con instrumentos de hielo en los brazos. Al roce de sus dedos, las notas frías se vuelven hojas de escarcha y congelan la tierra a su alrededor. La conciencia sellada en ellas perteneció antaño a hombres de las artes de renombre. Contaban la alegría y el dolor con el qin; ahora, atrapados en una coraza helada, solo pueden tocar una y otra vez la misma música de matar, sin vida.

You Loong, líder enloquecido de la Banda de las Aguas Negras · Jefes

En una isla al norte del lago Meigu, Soul vuelve a encontrar a You Loong. El instinto lo trajo. El Sha-Chi se eleva de su yelmo de Loong dañado; el arma en su mano es ahora el tesoro de la Banda de las Aguas Negras, el Tridente de Loong. Sus técnicas han perdido la forma antigua: salvajes, feroces, cargadas de sed de matar. Las olas que levanta concentran toda la fuerza de sus ataques. Fue antaño joven y temerario; antaño de alto corazón, reuniendo a justos del Wulin; antaño resuelto a enderezar la causa del Mandato y a plantarse contra Caminantes enmascarados. Ahora el Sha-Chi lo ha tragado, y su mente se hunde… Sostiene un último hilo de claridad solo para volver aquí. Ha olvidado: este cuartel de la Banda de las Aguas Negras hace tiempo perdió su gloria. La tripulación se ha vuelto monstruos de cabeza de pez, branquias y escamas, volviendo dientes sedientos de sangre contra el pueblo pesquero por el que juraron morir. Los aldeanos que antaño traían caldo caliente y vino fuerte huyeron de miedo y decepción, o fueron desgarrados, sin dejar un solo hueso intacto. Aún recuerda el deber de un líder. Aquí ya no queda nadie a quien proteger.

Xue, la devoradora de cadáveres · Jefes

En la tierra desolada del cementerio, Xue roe cadáveres en descomposición. Su mirada hambrienta se posa en los vivos y los muertos que alcanza a ver. Al blandir su rastrillo sin control, puede invocar varias figuras sombrías con su misma apariencia. El año pasado, mientras huía de una calamidad, Xue estuvo a punto de morir de frío y hambre. Por fortuna, un grupo de héroes errantes la rescató y prometió protegerla y enseñarle artes marciales. Pero sus promesas terminaron en un combate contra los Caminantes enmascarados frente al campamento. Ya no recuerda quién le dijo que se escondiera bien y prometió volver… Cuando fue a buscarlos, solo encontró unos pocos cuerpos mutilados, con los rostros irreconocibles. Xue enterró los cuerpos, recogió lo que había quedado esparcido y esperó en silencio el regreso de los héroes… Pero su equipaje se iba vaciando. Hacía tiempo que no quedaba nada comestible en su interior. Cuando volvió el hambre, escarbó en la tierra blanda que tenía delante. Una voz en su cabeza le decía que allí podía encontrar raíces comestibles y boniatos…

Xie Qiudong, el sanador divino · Jefes

Derrota el Gu Wanyue, baja al pozo y sigue escaleras y tablas hasta el Pozo de Wei Sanchuan. Subes las escaleras exteriores para comenzar la pelea.

Mó Yuan, líder del Bastión de Mó · Jefes

Cinco Pilares Lóng, cinco encuentros… y aun así no pueden pesar más que treinta años de separación. A lo largo de decenas de miles de días y noches, echó en falta demasiados de los momentos que importaban en la vida de Soul. Nunca lo vio balbucear sus primeras palabras ni dar sus primeros pasos, nunca se sentó con él a leer y escribir o a empezar el entrenamiento marcial, y nunca le transmitió en persona las artes del Bastión de Mó. El linaje del Bastión corre demasiado cargado de Sha-Chi; exige mucho del cuerpo y del control. Sin alguien del Bastión que lo guiara, Soul estaba condenado a sufrir más de lo debido… Por fortuna, Soul ha crecido a salvo. Ahora se yergue alto, y su destreza no es menor que la del propio Mó Yuan. En cada forma, Mó Yuan lee esos treinta y tantos años de vagabundeo, y la búsqueda y la confusión de este momento. Soul camina su propio camino. Lo único que Mó Yuan puede hacer, además de guiar su arte y enseñarle a dominar el poder de su sangre, es hacerle saber que tras él hay un cuidado que no se romperá. Decir cada palabra en voz alta solo se volvería una carga. Mejor depositar en el ir y venir de la intención de espada el encargo que no pudo decir. Ojalá estas pruebas ayuden a Soul a despejar el camino que tiene por delante.

Hombre de bronce: Puño · Monstruos

Monjes cuya piel brilla como el latón. Ágiles y firmes de pies, golpean con una fuerza medida mientras su carne y sus huesos se endurecen como el cobre y el hierro en un instante. Rodean al rival y tantean sus defensas, y luego se lanzan por una abertura con un puñetazo demoledor. Entraron en la Torre del Sha-Chi para buscar a su maestro del Templo Kuye, pero cayeron en una emboscada. La explosión de un horno de Sha-Chi engulló a la mayoría de sus hermanos. A los supervivientes no les fue mucho mejor. El cobre fundido, impregnado de Sha-Chi, forjó cuerpos tan duros como el cobre y el hierro, pero consumió su razón.

Marioneta lancera · Monstruos

Marionetas Yang expertas con lanza y escudo redondo de latón. Sus articulaciones y equilibrio están finamente ajustados para ataques feroces y defensa firme. Incluso cuando el escudo se hace añicos, luchan hasta el final con la lanza en la mano. El cuerpo de una marioneta nunca se cansa, y la mente en su interior no puede dormir. Solo le queda rumiar, en esa prisión, el odio hacia su cautiverio. No pueden mostrar ira en el rostro, ni tienen garganta ni lengua para expresar su angustia. Estas conciencias fracturadas han olvidado incluso cómo desahogarse. Toda su furia debe fluir hacia la punta de la lanza.

Ballestero pesado · Monstruos

Discípulos del Mandato armados con pesadas ballestas mecánicas, apostados normalmente en plataformas elevadas para vigilar los alrededores. Aunque sus pesadas armaduras y armas los ralentizan, lanzan un silbido agudo ante la primera señal de peligro antes de abrir fuego. Si los enemigos se acercan, blanden el pesado mecanismo de la ballesta como un arma contundente. Estos centinelas conocían desde hacía tiempo la corrupción profundamente arraigada del Mandato. Antes de que Huangxing introdujera la Trascendencia perfecta, acabar con aquellos viejos males era poco más que palabrería. Después, por fin tuvieron el poder de erradicarlos por la fuerza.

Wu-wu, la Doncella Afligida · Monstruos

Una muchacha que lleva un casco de muñeco cabezón, con una mitad del rostro sonriente y la otra llorosa. Pasaba los días esperando a su padre y las noches llorando sobre la almohada. Quizá sus lágrimas empaparon un lado del casco y le dieron esa extraña expresión de alegría y tristeza. Su padre la quería lejos de las hojas del Wulin, con la esperanza de que viviera en paz y felicidad. Antes de morir, le dejó una carta advirtiéndole de las tentaciones de los espíritus malignos... pero nunca llegó a sus manos. Sin su padre, no tiene un lugar al que llamar hogar. Confió en los miembros enmascarados de la Secta de los Hilos Vinculantes, creyendo que podrían ayudarla a encontrarlo. En cambio, la sometieron a la Trascendencia y le colocaron el casco, que ya nunca podría quitarse. Aún busca a su padre, pero solo ha encontrado marionetas tan solas y desamparadas como ella. Las llama «amigas» y juntas detienen a los transeúntes, buscando rastros de sus seres queridos. Quien quiera hacerle daño tendrá que vérselas primero con sus «amigas».

Wu Xuan, el general caído · Jefes

Sube las largas escaleras desde el Arco de la callejuela trasera hasta la cima.

Acólita Yanru · Jefes

Desde la campana de las terrazas, sube siguiendo las antorchas con la rueda de agua a tu derecha. En ①, la valla A queda más lejos de la rueda que la B. Según la trayectoria calculada, al saltar desde el centro de cualquiera de ellas caerías en el campo inferior. Sigue sin confirmarse desde dónde se salta al patio. Para seguir la ruta comprobada, ve por la línea azul desde la campana hasta ②, trepa por el muro y continúa por la plataforma hasta ③.

«Anciano del pueblo» · Monstruos

Marionetas con aspecto de ancianos del pueblo, con la cabeza envuelta en un inquietante resplandor verde. Al ver a alguien, arrancan la cabeza y la estrellan contra el suelo. Momentos después, la cabeza estalla y despliega una amplia nube venenosa. Al principio, los ancianos se opusieron con firmeza a convertir el salón ancestral en un templo de la Dama. Quien lo sugería era acusado de traicionar a los antepasados. A medida que las marionetas de madera invadían el pueblo, sus protestas se apagaron. Incluso empezaron a llevar, antes de dormir, las flores rojas otorgadas por el Heraldo.

Marioneta Yin · Monstruos

Marionetas completas de forma femenina, flexibles y ágiles. Más refinadas y fabricadas con materiales más ligeros que las del pueblo, doblan cintura y extremidades en ángulos imposibles, como si hilos invisibles las movieran, para asestar golpes mortales inesperados. Los fabricantes arrancaron de las mentes transferidas la mayor parte de los recuerdos, emociones y humanidad. Solo queda el instinto más apto para matar y la certeza de haber nacido como armas.

Discípula de Baishan · Monstruos

Discípulas de Baishan que empuñan dagas gemelas con pasos ligeros y ágiles. Se acercan a los enemigos entre giros y esquivas, desatando una lluvia de estocadas. No conviene competir en velocidad: espera a que terminen su ataque para hallar una apertura. Sus hermanas mayores debatieron largo tiempo si la trascendencia perfecta era un arte impío o una bendición. Las jóvenes lo veían más simple: si nadie podía decidirlo, ¿por qué no probarlo ellas mismas? Entonces... ¿cómo llegaron a esto?

«Erudito loco» · Monstruos

Marionetas con aspecto de eruditos, sin libros de los sabios en las manos ni palabras de virtud en los labios. Solo brota de su boca el fuego del caos, dispuesto a consumirlo todo por la Dama. Tras más de una década de estudio penoso, estos eruditos de origen humilde abandonaron el pueblo y fueron comprendiendo poco a poco la verdad: las familias poderosas controlaban todos los caminos del ascenso. Sus nobles ambiciones no eran más que una broma en las mesas de los ricos. Desesperados, regresaron al pueblo y veneraron a la Dama día y noche. Incluso en sueños anhelaban que enviara un fuego purificador para arrasar la injusticia del mundo.

Kui Yanyan, la demente · Jefes

Una loca que ataca a quienquiera que encuentre en los senderos del Monte del Cautiverio. Su ropa violeta está hecha jirones, su máscara de bronce es tosca y torcida, y su pelo gris va revuelto. Empuña una pesada maza de púas y la hace girar y estrellarse en un frenesí sin técnica discernible. Cuando el Mandato y los seguidores de Huangxing se disputaban el paso, Kui Yanyan irrumpió de pronto en la refriega. Aún recuerda vagamente la tragedia de su hijo querido. Después de que se volvió un caminante enmascarado, los aldeanos lo despedazaron ante sus ojos. En su dolor, le arrancó el dispositivo de Trascendencia y se lo implantó, sacrificando la sangre de todo un pueblo a su memoria. Desde entonces vaga en busca de una medicina, aferrada a la ilusión de poder devolverle la vida a su hijo... Esos gritos y esos choques han de significar que alguien ha vuelto a matar a su niño... Lo que se disputan hasta la muerte ha de ser la medicina milagrosa que puede salvar a su propia sangre... Alza la maza de púas y carga contra el entrechocar de las hojas.

Arquero de fuego · Monstruos

Los arqueros del Mandato que han pasado por la Trascendencia pueden soltar una lluvia repentina de flechas de fuego y convertir la tierra en un mar de llamas. En un ataque de fuego, el momento lo es todo: aprovechar el viento y esperar a que todo esté seco. Los Arqueros de Fuego saben leer la situación, tomar el instante y sacar ventaja. Cuando el Mandato cayó en luchas internas, no sorprendió que se pusieran enseguida del lado de quienes habían pasado por la Trascendencia perfecta.

«El Pacificador» · Monstruos

Marionetas con forma de ancianos y rostros retorcidos por la agonía. Quizá algo falló cuando se trasladó la conciencia de los aldeanos a su interior. Antes de que el pueblo decayese, sus gentes discutían a menudo sobre quién había ahuyentado a los caminantes enmascarados. Unos atribuían la hazaña a los héroes del Mandato; otros decían que la Dama había protegido el lugar. Los ancianos pacíficos siempre mediaban: la Dama había enviado a los héroes del Mandato para salvarlos a todos. Con el tiempo, más marionetas vagaban por el pueblo y menos aldeanos permanecían despiertos. Ahora, por amarga que sea la disputa, solo aparecen marionetas grotescas para zanjarla, arrancándose la cabeza y arrojándola contra los contendientes.

Hombre de hierro: Puño · Monstruos

Monjes del templo Kuye sometidos a la Trascendencia, que ahora montan guardia en la Torre del Sha-Chi. Día tras día, el hierro fundido y abrasador se vierte sobre sus cuerpos, pero permanecen inmóviles, como si se hubieran convertido en parte de la propia torre de acero. Cuando entran intrusos vivos, el Sha-Chi los pone en movimiento y desatan las técnicas de puño para someter demonios que practicaban antaño. Últimamente, extraños sucesos azotan Pangzhen. Primero ocurrió el incidente de la Mansión Quimérica y luego se propagó la enfermedad del sueño. Después de que los fieles informaran de ruidos extraños procedentes de la Torre del Sha-Chi, los monjes abandonaron el templo Kuye para investigar su origen.

Hunt, guadaña séxtuple · Jefes

Su carne y su armadura están desgarradas, pero su cuerpo destrozado no cae. Entre la bruma sangrienta, dos brazos de acero se despliegan de la espalda de Hunt y aferran otro par de hoces encadenadas relucientes. Sus cuatro brazos golpean por turnos o lanzan las cuatro guadañas a la vez, extendiéndose y retrayéndose sin patrón alguno. Su tirón puede sacudir la tierra y levantar ondas de fuerza. Incluso al retroceder, puede responder con un golpe mortal. Tal es el extraordinario resultado de aplicar la Trascendencia a los Guardianes de las Sombras de la Orden: monstruos que siguen siendo fieles al nuevo Soberano de las Sombras, por grotescas que sean sus alteraciones. Hunt no advierte la incesante sed de matanza que grita en su mente. Descuartizar a Caminantes enmascarados y combatientes del Mandato no le produce satisfacción… Culpa a su presa. Este señor Soul es más problemático que todos los anteriores y, sin duda, debe de ofrecer un mayor placer en la caza. Pero ¿acaso no es el propio cazador presa de sus deseos?

Hombre de oro: Espada · Monstruos

Monjes del templo Kuye cuyos cuerpos parecen fundidos en oro. Sus sables de anillas despiden un frío resplandor, con anillas de hierro a lo largo del lomo que entrechocan con cada golpe. Tras ser sometidos a la Trascendencia, utilizaron su último resto de cordura para expulsar a quienes les habían practicado el procedimiento y después se encerraron en la Torre del Sha-Chi.

Hombre de oro: Puño · Monstruos

El Sha-Chi abrasador del interior de la gran torre forjó a estos monjes en «hombres de oro» vivientes. Cuando canalizan su arte, su carne es como oro rojo, a prueba de hoja y lanza, y sus puños golpean con una ferocidad sin igual. Sin embargo, los ataques contundentes con armas pesadas, como las grandes hachas, pueden desestabilizarlos y quebrar el Sha-Chi que los protege.

Ji, ji · Monstruos

Asesinos de los Hilos Vinculantes que llevan cascos de muñeco cabezón. En combate agitan los tambores sonajero que sostienen para enardecer a sus compañeros, y bailan y ríen a su ritmo. Sus risas suenan huecas y distorsionadas, como si vitorearan e imploraran a algún espíritu maligno. Según las enseñanzas de los Hilos Vinculantes, los tambores sonajero fueron objetos rituales antes de convertirse en juguetes infantiles. Estos asesinos creen que los niños, por su pureza de corazón, son especialmente receptivos a lo sobrenatural y pueden despertar el extraño poder sellado en los tambores. Para lograrlo, toman fármacos durante años, haciendo que tanto su cuerpo como su mente regresen a un estado infantil. Sus tambores sonajero han adquirido cierto poder extraño, pero ellos se han vuelto frágiles y poco aptos para combatir. Su único recurso para defenderse es propinar un temerario cabezazo antes de darse la vuelta y huir.

Loca lanzacuchillos · Monstruos

Locas diestras con dagas, de paso rápido y ligero. Bloquean mal y rara vez traban de frente; se deslizan de lado por instinto y, en un parpadeo, lanzan varias dagas. Esas hojas que dejan volar quizá yacieron antaño bajo una almohada, guardadas solo para defenderse. La Trascendencia convirtió todo aquel miedo en afán de matar dirigido a los vivos.

Lei Dang, el tigre manco · Jefes

Tras desechar el Cañón Tigre, Lei Dang desata un feroz estilo de combate con un solo brazo. Sus puñetazos tienen fuerza suficiente para sacudir las montañas y lanzan ondas de poder que cortan el aire como cuchillas. También puede golpear el suelo con una fuerza tremenda, desequilibrando a su adversario y dejándolo expuesto. Si salta a gran altura y cae con la fuerza del trueno, la única forma de evitar el ataque es aprovechar el terreno para ponerse a salvo. Lei Dang ya sabe que lo que tomó era la auténtica medicina del Embaucador. Todas las piezas de la trama de Leng Tu estaban conectadas, y quienes habían quedado atrapados en ella lo estaban desde el principio. Pero Soul podría ser la única excepción, la única variable en un desenlace predeterminado y la última esperanza de incontables personas corrientes. Quizá también sea quien consiga el Corazón radiante para el Soberano de las Sombras Zuo. Y si Lei Dang puede enfrentarse por última vez antes de morir a su viejo amigo Soul, el célebre antiguo Emisario de las Sombras «Cicatriz Negra», no tendrá nada que lamentar.

Jing Ye, el forajido · Jefes

Girar a la izquierda en el Trampa de los forajidos y cruzar la cueva. Con ESPADA ROTA DEL FANÁTICO, puedes atacar a Jing Ye desde una distancia mientras estás borracho.

Wu Lengshuang, la espada flexible · Jefes

La discípula de mayor rango de la Secta de Baishan y la primera discípula de Bi Taotao. Cuando Soul se encontró con Wu Lengshuang en el confinamiento, su máscara ya estaba agrietada y ella luchaba por reprimir el Sha-Chi que se agitaba en su interior. Incluso con una espada flexible en la mano, dúctil pero inquebrantable, conservaba su elegancia y compostura habituales. Al igual que Bi Taotao, Wu Lengshuang consideraba tanto la Trascendencia perfecta como la Trascendencia artes heterodoxas. Cuando su maestra desapareció, partió en su busca, decidida a descubrir la verdad. Jamás habría imaginado que sus compañeras de secta se habían convertido en caminantes enmascarados y marionetas, hasta que lo vio con sus propios ojos. Tras descubrir la verdad, ella también fue transformada. Incluso cuando su Sha-Chi se descontroló, siguió preocupándose por su maestra, a quien habían llevado al final del sendero de la montaña. Hija de un rico mercader, decidió aprender artes marciales al contemplar el caos del mundo. La flexibilidad que había desarrollado mediante la danza se convirtió en una esgrima frenética bajo la influencia del Sha-Chi. Quien fuera la discípula de mayor rango de Baishan ya no podía proteger a su secta ni presentarse ante sus mayores. Con el cuerpo transformado y el corazón atormentado, solo le quedaban lealtad y pesar.

Cortajinetes, guardián de las Sombras de élite · Jefes

Ve de Cruce de la Mansión Huang a la calle donde los enemigos están luchando.

Acólito Hansui · Jefes

Uno de los cuatro Acólitos bajo el Gran Anciano: Hansui. Se esconde en un pliegue de la Discordancia mediante el ojo de cristal. Túnicas azul pálido, un espantamoscas en mano. Empuña el hielo como arma de matanza. Un leve barrido del espantamoscas hace estallar montañas de hielo dentadas; afiladas púas de hielo brotan del suelo. También puede alzar un vendaval glacial y crear un vasto campo de nieve helada. Por decreto del Gran Anciano, Hansui vigila la Mansión Roja, para que el ojo de cristal no cambie de manos. Para mayor certeza ofreció un hilo de su conciencia, que el Gran Anciano selló en el ojo, y así puede esconderse en la Discordancia a través de ese ojo. El Heraldo percibió algo, pero no pudo cortar el vínculo, y puso el ojo en el cuerpo del Carroñero. Así, la parte de su conciencia sellada en el ojo acompaña al Carroñero; si el Carroñero muere, Hansui sufrirá con él. Por fortuna el Carroñero es un constructo experimental: incluso atravesado de hojas, no murió. Esa fuerza casi inmortal fascina especialmente a Hansui. La vida y la muerte, el marchitarse y el florecer son estados fugaces. Aun así, cuando descienda la Dama Misericordiosa, una escarcha eterna sellará el mundo en hielo, y todas las cosas bajo el Cielo conocerán la eternidad… Hansui anhela ese día.

«Hermano simple» · Monstruos

Marionetas talladas con una sonrisa sencilla y afable no pueden hacer otra cosa que sonreír para siempre. Sonríen cuando caen en lindes de campos o caminos de piedra, cubiertas de barro y agrietadas. Sonríen cuando se abalanzan sobre los vivos, como si hilos invisibles las movieran.

El Machacador y la Sierra · Jefes

Cadenas de hierro frío atan los pies del Machacador, mientras un enorme martillo está encadenado a su mano. Un brazo y una pierna son gruesos y musculosos; los del otro lado están atrofiados y débiles. Nació con ese cuerpo desigual y, terco por naturaleza, entrenó solo su lado más fuerte, volviéndose más temible con cada año que pasaba. La mayoría de quienes lo ven quedan demasiado intimidados para advertir la criatura sin rostro que lleva sobre los hombros. Esa criatura es la Sierra. Montada en el cuello del Machacador, le corta la carne una y otra vez con una sierra para huesos y utiliza el dolor para sumirlo en un frenesí y lanzarlo sin freno contra sus enemigos. Entretanto, la risa estridente y demente de la Sierra resuena sin cesar y hiela la sangre de quienes la oyen antes incluso de que empiece el combate. El Machacador, sin embargo, se vuelve más feroz con cada carcajada.

DEMONIO DE HIERRO, GUARDIÁN DE LA JOVEN MAESTRA · Jefes

Un artista marcial que pelea con Guanteletes de hierro, condiscípulo mayor de Fiebre de Hierro. De complexión imponente, el rostro severo. Se mantiene firme como una montaña; sus puñetazos caen con una fuerza aplastante. Junto con Bailarina de Jade entrena a la joven maestra Mu Xiaokui en las artes marciales y sirve de guarda; obran como uno. Las rencillas de su secta estaban zanjadas, y aun así el Wulin seguía lleno de corrientes ocultas. Demonio de Hierro quiso salir del caos, pero la invitación de la Orden —y las «reglas» que esta hacía valer— decidieron su ingreso. En la Orden, Demonio de Hierro asumió la tarea de proteger a la joven maestra. «Proteger a los débiles y alzar los puños contra los fuertes» había sido siempre el camino marcial que seguía. El tiempo solo ahondó esa lealtad. En Xiaokui veía un corazón claro y bondadoso, y la fuerza para guiar a otros. Merecía que la protegiera con la vida, y haría cuanto pudiera para ayudarla a crecer. Ahora el viejo Soberano de las Sombras ha muerto, y Soul —uno de los Emisarios de las Sombras— ha desertado. Se juntan tormentas dentro de la Orden. Aunque Demonio de Hierro lamenta lo ocurrido, no desea juzgar. Seguirá cualquier decisión de la joven maestra.

Guardiana espadachina de Baishan · Monstruos

Guardianas de la Secta de Baishan que se han sometido a la Trascendencia perfecta. Con sombreros cónicos y ondeantes túnicas púrpuras, conservan una esgrima rápida y letal aun cuando sus rostros se han vuelto huecos, y sus movimientos recuerdan a un ave que cruza el cielo como un destello. En otro tiempo confiaban tanto en sus compañeras de secta que les daban la espalda, convencidas de que estaban unidas. Sin embargo, la hoja llegó por detrás. Quizá el mayor peligro nunca fueran los caminantes enmascarados que tenían delante.

Cantora de escarcha · Monstruos

Marionetas cantoras con túnicas blancas como la nieve y cabellos pálidos como la escarcha. Se abalanzan sobre los vivos con afiladas garras y movimientos retorcidos. Sus voces, antaño hermosas, se han convertido en gritos penetrantes que arrastran un frío glacial, capaz de congelar la sangre de cualquiera que los oiga. La medicina que debía impedir que se convirtieran en marionetas acabó dejándolas como títeres bajo el control de otro. Las artes ilusorias, las canciones y los bailes con los que antes se ganaban la vida se han transformado en implacables medios para matar.

Cuervo · Monstruos

Aves feroces de plumas revueltas y piel putrefacta, crecidas hasta un tamaño antinatural por alimentarse de los cadáveres de quienes el Sha-Chi transformó. El Sha-Chi ha torcido su instinto carroñero y las empuja a atacar a los vivos. Picotean con el pico y desgarran con las garras, ávidas de carne fresca.

Marioneta de cañón de aleación · Monstruos

Marionetas Yang equipadas con cañones de mano de aleación; la mano derecha queda por completo sustituida por un arma de fuego. Destruir a sus oponentes es el único sentido de su existencia. Se parecen a un viejo amigo de Soul. Tras perder el brazo derecho, aquel amigo también se hizo colocar un cañón para suplir el miembro que le faltaba. Pero el viejo amigo de Soul era un hombre de carne y hueso, con sentimientos y honor... Nadie debería convertirse en un arma de matanza como esta.

Discípulo de la Banda de las Aguas Negras · Monstruos

Discípulos de la Banda de las Aguas Negras que se sometieron a la Trascendencia para mejorar su destreza en el agua. Además de hendiduras branquiales, desarrollaron ojos protuberantes, boca ancha, labios gruesos y escamas verde azuladas: el retrato mismo de un pez. Gracias a ello, se ocultan bajo el agua y huyen por ella. También usan sus bufonadas grotescas para burlarse de los enemigos antes de reunir a sus compañeros para un ataque conjunto. Hoy pueden encontrarse en casi cualquier estanque de cierto tamaño. Incluso ellos han olvidado sus antiguos alardes de ayudar al Mandato a librar al mundo de los caminantes enmascarados.

Incendiario corrompido · Monstruos

Merodeadores que apestan a carne chamuscada y putrefacción, cuyos cuerpos azul negruzco son ahora inmunes a las abrasadoras Llamas del caos. Retorcidos y deformados, arrojan con todas sus fuerzas botellas de aceite ardiente, cada una envuelta en los fuegos del caos. Estos merodeadores veneran esas llamas del caos. Perdidos en una locura interminable, solo su fuego puede devolverles la calidez y la paz que conocieron antaño, reunidos alrededor del hogar.

Discípulo principal, Espada de la Desesperación · Jefes

En la alta plataforma, tres discípulos atrapan un hilo rojo con las puntas de sus espadas y izan con él al Discípulo Jefe, colgado invertido en el aire. Manipulado por los hilos, blande la hoja: como una marioneta que intenta liberarse de sus hilos; como un espectro, lanzando incontables hilos rojos afilados como navajas desde los huecos negros de su rostro, envolviendo y cortando, como si llorara lágrimas de sangre. Una vez amó a una mujer de una secta malvada. Los dirigentes del Mandato no iban a tolerar ese vínculo, y con una orden separaron a la pareja. Un Discípulo Jefe que solo había conocido la formación de espada: ¿qué sabía de intrigas y maquinaciones? Por primera vez en su vida se opuso torpemente a su secta. Lo que recibió fue mirar, impotente, cómo torturaban a quien amaba, dejándola cubierta de heridas. Ni una formación de espada sin par le dejó proteger a quien quería proteger. Cuando el corazón muere, ya no queda mucho que perder. Entregó lo que restaba a los hilos. ¿Qué importa si esa postura colgante parece de marioneta? Al menos esta vez sostendrán un extremo de los hilos en sus propias manos.

Marioneta lanza-escudo · Monstruos

Marionetas Yang de lanza y escudo envueltas en un aura púrpura y fantasmal. Sus escudos muestran un rostro colérico con las fauces abiertas de par en par para intimidar al enemigo. Su defensa es tan sólida como un muro de hierro, y la boca del escudo puede escupir llamas del caos. Sus técnicas de lanza son despiadadas e imprevisibles y, aunque las grietas se extiendan por sus cuerpos, jamás retroceden. Seleccionadas mediante pruebas implacables y entrenadas como armas, hace tiempo que perdieron las emociones que tenían como seres humanos. Lo que queda de sus conciencias destrozadas se sostiene sobre una única creencia inquebrantable: cuando descienda la Dama, les concederá cuerpos nuevos con los que recorrer el nuevo mundo.

Yan Qiansui, la doncella de la cítara · Jefes

Una mujer que vaga ante un salón de música en ruinas, tañendo la cítara que lleva en brazos día y noche sin descanso. El instrumento parece casi vivo; sus notas resonantes dan voz a su resentimiento y a su indignación contenidos, y los derraman sobre cualquier ser vivo que se desvíe aquí. Yan'er fue antaño una citarista de renombre, que cautivaba a cada público. Creyó haber hallado el amor verdadero de un gran héroe, de quien incluso tuvo un hijo, solo para encontrarse con la hoja de un asesino... En la vida de depravación de aquel jefe de secta del Mandato, nunca hubo lugar para la dicha que una humilde música podía esperar. Tras sobrevivir por poco a la calamidad, Yan'er fue acogida por el Gran Anciano y recibió el nombre de Yan Qiansui. Pero lo que el Gran Anciano quería de verdad era el hijo que llevaba en el vientre. Para él, aquel hijo nonato no era más que un sacrificio para abreviar el tránsito. Cuando Yan Qiansui supo la verdad de la muerte de su hijo, estaba viva de cuerpo y muerta por dentro. Y aun así, parecía que lo único que podía hacer era huir de la verdad. Solo la cítara que siempre había permanecido a su lado podía ofrecerle un poco de consuelo, y dejarle perderse en un sueño fugaz de esplendor pasado y buscar una salvación que nunca existió.

Marioneta citarista · Monstruos

Una elegante marioneta musical que acuna una cítara. Bajo sus notas claras y resonantes se oculta una intención asesina. La música destinada a matar ya no puede conservar la armonía, por lo que bloquear sus ondas sonoras azules hace que las notas persistentes se vuelvan contra ella. Cuando la epidemia arrasó Pangzhen, la mayoría de sus compañeras músicas huyeron y ellas se quedaron sin nadie a quien acudir. Un hombre había prometido ir a buscarlas para que pudieran escapar juntos. Aferradas a la cítara de la que dependían, esperaron y esperaron… Pero aquel a quien tanto anhelaban nunca llegó. En su lugar, las esperaba el arte prohibido de la transmigración del alma.

Guardián de las Sombras artillero · Monstruos

Un hombre sin rostro vestido de púrpura cabalga a toda velocidad por el camino principal en persecución de su presa. Es uno de los asesinos de la Orden, experto en rastrear a sus objetivos y atacar cuando bajan la guardia. A distancia, puede disparar con precisión letal incluso a pleno galope y coordinarse a la perfección con sus compañeros. De cerca, aprovecha el impulso de su caballo a la carga para asestar potentes tajos con su hoja de doble punta. Quienes se convierten en su presa suelen caer abatidos por sus disparos sin siquiera haber advertido su presencia. Incluso si logran escapar, eso solo significa que la cacería de la Orden acaba de empezar.

Cabeza flotante · Monstruos

Cabezas flotantes de Marionetas Yin, con los rostros retorcidos en muecas grotescas. En el interior de sus cráneos destrozados arden sin cesar las llamas del caos. Los horrores de la Discordancia consumieron sus cuerpos y obligaron a las conciencias atrapadas en su interior a vislumbrar un terror capaz de destruirlo todo, sumiéndolas para siempre en el delirio y la locura. Chillan casi sin descanso, desesperadas por introducir a la fuerza el aterrador abismo que vislumbraron en la mente de todo ser vivo con el que se cruzan.

Asesino de las sombras · Monstruos

Asesinos de la Secta de los Hilos Vinculantes que combaten con técnicas extrañas e imprevisibles. A veces apoyan las hojas en el suelo y avanzan a toda velocidad, casi rozando la tierra. Otras veces saltan de pronto y lanzan estocadas con sus dos hojas desde ángulos retorcidos y antinaturales. Cuando entran en frenesí, se arrancan sin pensar en las consecuencias la larga espada de la coronilla y atacan con golpes rápidos y despiadados. Pulen sus hojas con la sangre de los vencidos o dejan que su propia sangre empape la tierra.

Ladrón de espinas de fuego · Monstruos

Ladrones con máscaras sonrientes de colores vivos, temerarios en sus actos e insolentes en sus gestos de provocación. Llevan varias espinas ígneas que arrojan en rápida sucesión mientras se burlan de sus enemigos. Momentos después de caer, los explosivos detonan con estruendo y dejan un mar de fuego abrasador.

Acechador del Velo Níveo · Monstruos

Discípulos de la Banda de las Aguas Negras que combinan técnicas de hielo con la Trascendencia y empuñan guadañas de media luna que desprenden un frío glacial con cada golpe. Expertos en ocultar su presencia, se esconden entre la nieve y aguardan la ocasión de emboscar a sus presas. Antaño eran apasionados de la pesca en hielo que pasaban años en aguas gélidas; ahora se han convertido en temibles cazadores entre la nieve. Golpea la nieve con el Tridente de Loong para romper su camuflaje y obligarlos a salir a la vista.

Máscara de hierro · Monstruos

Guardias personales de élite de Huangxing, vestidos de negro y armados con hojas anchas y pesadas. Sus técnicas son feroces y arrolladoras, y se valen de la fuerza bruta para superar la destreza. Se mueven como fantasmas: desaparecen en un instante y reaparecen cuando sus hojas ya caen sobre la cabeza del enemigo. Son honestos y afables por naturaleza, y rara vez tratan con dureza a los demás. Durante diez años se entregaron a la senda justa, pero siguieron siendo unos desconocidos, mientras oportunistas de verbo fácil se llevaban el mérito y las alabanzas. Hacía tiempo que se habían acostumbrado. Hasta que los compañeros con quienes habían compartido peligros mortales empezaron a morir uno a uno por heridas y enfermedades, mientras aguardaban unos refuerzos que nunca llegaron.

Yucong, marioneta retorcida n.º 34 · Jefes

El reino fantasmal se desvanece, y el Sha-Chi se derrama. El Bosquespejo está sellado en hielo y nieve, todo sonido tragado por la escarcha, y el bosque queda quieto y en silencio. El árbol donde antaño moraba Bai Chilian está ahora vacío, sustituido por la Marioneta del caos que apareció aquel día en la Mansión de la Grieta. Este lugar de un frío mordiente es el refugio perfecto para ella, pues una de las consciencias de la marioneta teme el calor y ansía el frío. Los tres rostros de la marioneta discuten sin fin, pero en cuanto empuñan esa hoja del caos que hiela hasta el hueso, actúan como una sola. Los tres rostros toman por turnos el control del cuerpo; la hoja a veces se cubre de escarcha, a veces se envuelve en llamas del caos, y a veces brilla como el acero. Por un instante, es como si hubieran vuelto a hace veinte años. Ellas también recorrieron antaño el Wulin codo con codo, espada en mano, llenas de brío. Luego una se volvió tímida, mientras otra cayó en un sueño del que nunca despertó. Al final, las tres fueron fundidas a la fuerza en una sola, soportando una agonía insoportable sin un momento de paz. Huyeron hasta aquí con la esperanza de escapar del control del Heraldo. Sin embargo, cuanto más combaten, más insoportable se vuelve el dolor ardiente dentro del cuerpo, y más clara la sensación de estar atadas, como si el Heraldo hubiera escondido en ellas un mecanismo que ahora clama por desgarrarlas en tres, y al que aún le falta la llave… Ni siquiera aquí pueden escapar de su dominio.

Marioneta de guerra con alabarda · Monstruos

Marionetas Yang que empuñan pesadas alabardas y tienen afiladas cuchillas en lugar de pies. Las cuchillas rozan el suelo como si se deslizaran sobre hielo, permitiéndoles avanzar y girar para atacar por sorpresa e introducir en sus enemigos el frío que hiela los huesos acumulado en sus alabardas. Todas eligieron convertirse en marionetas. Sus cuerpos de carne y hueso ya habían quedado destrozados luchando por la Dama, así que los abandonaron para seguir matando con una devoción inquebrantable dentro de frías carcasas que nunca sangran ni se cansan.

Loca de la gran hoja · Monstruos

Mujeres enloquecidas vestidas de rojo que portan hojas enormes y monstruosas. Aunque delgadas y encorvadas, despliegan una fuerza aberrante al blandir esas armas pesadas, desgarrando el aire con cada golpe. Sus ataques no tienen forma ni disciplina, solo el impulso salvaje de aplastar a todo ser vivo que tengan delante. No podían confiar en el Mandato. Tampoco en la familia, los amigos, los amantes, los dioses ni los budas. Por eso se tendieron en la mesa de Trascendencia, con la esperanza de que, con sus propias manos y una hoja como únicos recursos, pudieran abrirse paso en este mundo sin esperanza.

Lanzarredes de las Aguas Negras. · Monstruos

Discípulos de la Banda de las Aguas Negras, con pulpos enrollados al cuello y patadas fieras y salvajes. Llevan proyectiles explosivos hechos a propósito que, al impactar, sueltan una descarga de rayos, paralizan al instante los miembros del enemigo y lo dejan sin poder moverse. La noticia de la razia de los caminantes enmascarados despertó la sangre de estos hombres. Buscaron someterse a la Trascendencia y usar la munición que ellos mismos fabricaban para acabar con los caminantes enmascarados.

Yucong de Hielo · Jefes

Cuando empuña aquella hoja de acero, la escarcha cubre el filo y el hielo se aferra a su lomo. Convoca el viento y la nieve y clava la hoja en la tierra para levantar una ola de nieve gigantesca. Una ráfaga de frío congela al instante cuanto toca, aprisionando la sangre y los meridianos bajo el hielo. La segunda hermana era apegada por naturaleza y dependía de sus hermanas mayor y menor para todo. Amaba el hielo desde niña: su superficie, clara como un espejo, reflejaba sus ojos puros. El hielo nunca la reñía; se limitaba a escucharla. Poco a poco empezó a temer al mundo, pero nunca al hielo. Siguiendo sus destellos fríos, entró en el reino helado y se fundió con él. Desde entonces temía cualquier atisbo de calor en el mundo. Más tarde venció su miedo por primera y única vez: bebió la medicina abrasadora con la esperanza de reunirse con sus hermanas. Hizo una muñeca de tela con tres cabezas sonrientes, las tres almas en una, tal como habían jurado no separarse jamás. Sus palabras se volvieron proféticas. De algún modo, la muñeca se convirtió en la criatura grotesca que es hoy, y durante veinte años las hermanas no han podido separarse. El fuego de la hermana menor le quema la piel sin descanso y la hunde cada vez más en la locura y el miedo. Las tres hermanas se complementaban antaño; ¿cómo pudo un solo cuerpo convertir su vínculo en semejante tormento?

Huangxing, el verdugo torbellino · Jefes

Una sierra de rostro espectral brota de su cuerpo y se funde con la Guillotina voladora. Su mente toma forma como un reino espectral, donde la estatua de la Dama del Velo se alza, revelando el secreto supremo que anhela descubrir y el poder abrumador que busca reclamar. También oculta la estatua verdadera del santuario, y la mirada de Moji sellada en ella. La sierra ruge y gira. Ha desechado la forma humana, y parece haber desechado lo último de su humanidad. Fue él quien selló a Moji dentro de la estatua, para demostrar que tenía razón, para hacerle ver la decadencia del Mandato y para mostrarle el nuevo Wulin que forjaría. La sierra ruge y gira. La culpa, la rabia y el resentimiento que le quedaban, los últimos vestigios de su humanidad, parecen desvanecerse. El poder que busca es inmenso. ¿Qué importa sacrificar la carne y la humanidad para obtenerlo? La sierra ruge y gira. Se lanza a un frenesí de matanza, libre al fin de tener que enfrentar la estatua de su corazón. Moji jamás lo aceptaría así. Ahora ya no necesita su aprobación.

Cazador · Monstruos

Élites a las órdenes de Huangxing. Sus rostros se ocultan tras máscaras de hierro negro trazadas en oro. Un pelaje pardo se superpone a la armadura, lo que les permite fundirse con la hierba y los árboles al moverse por las montañas. Diestros con arco y espada, pueden acercarse y cruzar golpes si sus flechas no derriban a la presa. Fueron antaño miembros del Mandato, pero, cansados de su hipocresía, hacía tiempo que se habían retirado al campo. Cuando Huangxing los llamó de vuelta, pasaron por la Trascendencia perfecta junto a él, con la esperanza de ayudarle a sostener la justicia y arrancar de raíz toda corrupción e injusticia... Las flechas que antaño derribaban liebres y gansos salvajes tienen ahora a hombres vivos en el punto de mira.

Espadachín escarlata · Monstruos

Discípulos de la senda justa vestidos de rojo que combinan las técnicas de la Secta del Cuchillo Escarlata con la Trascendencia perfecta. Utilizan la sangre como catalizador y liberan un Sha-Chi rojo como la sangre con un rugido atronador, sumiendo en el frenesí a los trascendidos perfectos cercanos. Algunos espadachines menos diestros, o que se iniciaron en las artes marciales a una edad tardía, temían que la Trascendencia perfecta por sí sola no bastara para destacar entre sus compañeros. Recurrieron a estas técnicas y obtuvieron tanto una mayor fuerza como sus propios seguidores. Cuando el aura de sangre que emanaba de ellos empezó a teñirles la ropa de rojo, se limitaron a ponerse túnicas rojas. Sin embargo, el hedor a sangre es imposible de ocultar.

Huangxing, el renegado de Kunlun · Jefes

En la cumbre del Monte del Cautiverio, en el templo de la Dama del Velo, Huangxing, antaño uno de los Tres Pilares de Kunlun y ahora la mente detrás de la Trascendencia perfecta, celebra su corte. Lleva un yelmo con máscara, y el brazo izquierdo, del codo hacia abajo, está hecho de mecanismos intrincados. Con ellos puede manejar la Guillotina voladora a distancia o desenvainar la espada para el cuerpo a cuerpo. Sus ataques son contundentes e implacables. Incontables opositores a la Trascendencia perfecta han muerto a su mano. Usará su sangre para abrir un camino nuevo. Los altos rangos del Mandato están corrompidos y sus discípulos son débiles; quienes tienen el poder carecen de resolución, y quienes tienen resolución carecen de poder. Yuyin se aferra a las reglas del Wulin, mientras que Moji es de una ingenuidad dolorosa. Estas injusticias han prolongado el baño de sangre y causado incontables muertes innecesarias. Se alió con el maestro Bai para conspirar contra Yuyin y el Acorde. Impuso la Trascendencia perfecta en el Campamento, tomó el Monte del Cautiverio con sus seguidores de élite y no mostró piedad con quienes se le oponían, ni siquiera con Moji. Un nuevo Wulin, un nuevo Mundo Espectral, se despliega ante él. No hace falta mirar abajo, a los huesos bajo sus pies.

Wan Jun, el mazo de cobre · Jefes

Wan Jun, un gigantesco guerrero del martillo que custodia el Campamento del Mandato, tiene el cuerpo cubierto de cicatrices de la Trascendencia perfecta. Su Calabaza dorada puede hacer añicos la piedra y sacudir el suelo con cada golpe. Temido por su fuerza y ridiculizado por su torpeza mental, Wan Jun solo encontró compañía en las palomas que se posaban en sus brazos. Huangxing lo reprendió por desperdiciar semejante fuerza con los pájaros y le enseñó la Trascendencia perfecta, prometiéndole que aguzaría su mente y lo convertiría en un guerrero admirado en todo el Wulin. Nadie había esperado nunca tanto de Wan Jun. Desde entonces, siguió a Huangxing sin cuestionarlo. Incluso cuando el Sha-Chi le nubló la mente, permaneció a la entrada del Campamento, cumpliendo sus órdenes. El Campamento yace ahora en ruinas, pero las palomas siguen junto a él. Cuando Soul por fin lo derrota, un pensamiento cruza su mente que se apaga: la promesa de Huangxing de que la Trascendencia perfecta no tenía ningún precio era una mentira.

Carnicero de Hierro, el merodeador frenético · Jefes

Un bruto frenético y arrogante, con una máscara improvisada con chatarra, que empuña con una sola mano un hacha de hoja ancha. La sangre seca cubre el filo pesado. Cuando cae, su peso y su fuerza son brutales, y cada golpe está lleno de locura. Antes seguía de cerca a su hermano mayor, temerario, y limpiaba en silencio el desastre que dejaba. Siempre recordaba la enseñanza de su madre: eran hermanos de sangre y debían ayudarse. Ni siquiera tras la Trascendencia lo había olvidado del todo. Entonces, ¿por qué, cuando el Mandato lo capturó, su propio hermano ni siquiera miró atrás? Más tarde montó guardia en un campamento del Mandato, a su servicio. Y el Mandato que antaño se alzaba por encima de todos, cazando a los dos hermanos, había caído hasta volverse Caminantes enmascarados apenas distintos de él… Ya no queda bien ni mal en este mundo. Cada cual solo debería ser leal a sí mismo.

Zhu Yuan, la Espada Abrasadora · Jefes

Maestro de la hoja llameante, vestido con túnicas adornadas con motivos de fuego. La máscara que antes ocultaba sus quemaduras cubre ahora un rostro hueco, suprimiendo el Sha-Chi frenético provocado por la trascendencia. Su hoja no necesita llama externa: el fuego brota del acero mismo, y cada barrido desata un infierno ardiente. Hace años, Zhu Yuan sobrevivió a un campo de batalla envuelto en llamas. Vio cómo las hojas más veloces y las densas lluvias de flechas desaparecían en la conflagración. Hechizado por ese poder devorador, se entregó al estudio del fuego y templó su arte en su calor. Ni siquiera quemaduras por todo el cuerpo detuvieron su búsqueda para dominar las llamas. Los hornos de la Torre del Sha-Chi arden día y noche, y el metal fundido fluye sin cesar. Un dispositivo dejado aquí sirvió para transformar a Zhu Yuan, permitiendo a su cuerpo soportar un calor extremo y llevando su técnica de hoja a nuevas alturas. Luchó contra las llamas hasta poder por fin fusionar el fuego con su hoja y dominarlo mediante el Sha-Chi.

Ho-ho · Monstruos

Discípulos que llevan cabezas de la danza del león, con técnicas marciales derivadas de sus movimientos. En combate, saltan y embisten bajo la apariencia de un león auspicioso, y pueden escupir de pronto llamas por su boca como una bestia feroz. La danza del león busca transformar el espíritu del intérprete en el del león. La Trascendencia, en cambio, atrapa ese espíritu bajo la cabeza del león y lo pone al servicio de la matanza. A medida que su espíritu se marchita, sus cuerpos también se encogen. En combate, suelen quedar confusos y desorientados, a veces incapaces de distinguir entre amigos y enemigos, hasta el punto de atacar a sus propios compañeros.

Hombre de hierro: Bastón · Monstruos

Monjes del templo Kuye reducidos ahora a guardias de la Torre del Sha-Chi. Sus viejos bastones de monje, que los monjes guerreros utilizaban antaño para someter a sus adversarios, se han oscurecido y desgastado con el paso del tiempo. Ahora los blanden con una fuerza brutal, descargando golpes, giros, estocadas y barridos contra cualquier intruso vivo. Solo cuando el Sha-Chi los consumió comprendieron la verdad: todas las pistas inciertas que habían seguido formaban parte de una trampa destinada a atraerlos a la torre.

Mano de Piedra, Fiebre de Hierro · Jefes

Desde el Entrada a Bosquespejo, salta hacia abajo y desafía al Fiebre de Hierro.

Sanador sin corazón · Monstruos

Sanadores con máscaras manchadas de sangre. En lugar de brazos tienen enredaderas que extraen Sha-Chi y fuerza vital de discípulas para curarse a sí mismos y a caminantes enmascarados. Solo los vivos quedan fuera de su cuidado. ¿Se cortaron los brazos para someterse a la trascendencia, o buscaron la trascendencia para fortalecerse tras mutilarse? Lo han olvidado, y ya no les importa. Estos sanadores perdieron el corazón y se entregaron a la dulzura de la sangre y la fuerza vital.

Bandido a caballo · Monstruos

Jinetes saqueadores armados con sables de mango largo, escudos redondos y arcos largos. Atacan con ferocidad desde la silla y sueltan flechas en rápida sucesión al galope. Incluso desmontados, se defienden con las armas que llevan y combaten con el mismo estilo brutal y tosco que los bandidos más diestros. Como su líder, envidiaban a los discípulos del Mandato que patrullaban las montañas a caballo, convencidos de que montar a caballo elevaría su posición. Robaron una y otra vez caballos de caravanas y postas, y con esas monturas hicieron florecer aún más su oficio de robo y pillaje.

MU XIAOKUI, JOVEN MAESTRA DE LA ORDEN · Jefes

Para desbloquear la fase de guardaespaldas, recoge las 5 cintas en Pueblo de Lu antes de luchar contra Mu Xiaokui. Completa las entradas programadas durante la pelea.

«Belleza del pueblo» · Monstruos

Marionetas con forma de campesinas y rostros delicadamente tallados. Empezaron a aparecer en el pueblo de vez en cuando hace unos dos años. Entonces no estaban tan deterioradas ni eran tan inquietantes, y no se abalanzaban sobre los vivos para arañarlos. La mayoría de los adultos evitaba estas cosas extrañas. Los niños curiosos, en cambio, se acercaban a veces riendo y gritaban: «¡Belleza del pueblo!». Y a veces, la Belleza del pueblo alzaba la mano para acariciar la cabeza de un niño.

Guardián de las Sombras mosquetero · Monstruos

Guardianes de las Sombras de la Orden armados con mosquetes, a menudo ocultos en aleros altos y tejados. Sus armas tienen un alcance excepcional, lo que les permite abatir a sus enemigos con disparos precisos a larga distancia o, tras apuntar brevemente, disparar en rápida sucesión para mantenerlos a raya con fuego concentrado. A diferencia de sus compañeros que prefieren el combate cuerpo a cuerpo, estos asesinos que acechan en las sombras poseen una paciencia y una crueldad mucho mayores. Esperan en silencio el momento oportuno y luego aprietan el gatillo con una precisión letal.

portabombas · Monstruos

Porteadores de bombas que deambulan por la Torre del Sha-Chi en busca de algo que pueda contener el Sha-Chi que se desborda en su interior. Las enormes bombas que llevan a la espalda lastran cada paso. Sin embargo, al ver a un enemigo, el Sha-Chi los impulsa a perseguirlo para morir junto a él. Los ataques de fuego pueden detonar sus bombas antes de tiempo. Pertenecían a la Secta del Cielo y el Trueno y se enorgullecían de su ingenio, burlándose en secreto de los espadachines que nada sabían de pólvora o mecanismos sofisticados. Sus bombas podían almacenar tanto pólvora como Sha-Chi… Cuando afloraron los defectos de la Trascendencia, ya era demasiado tarde.

Marioneta Yang (mitad inferior) · Monstruos

Marionetas Yang defectuosas, sin torso ni cabeza, con solo cintura y piernas. Aun así patean, pisotean y cargan sin freno. Queda poca conciencia en su interior. Solo el instinto de supervivencia mantiene en movimiento estos restos.

Merodeador de túnica amarilla · Monstruos

Merodeadores con túnicas amarillas andrajosas que blanden toscas porras erizadas de púas de hierro. Saltan a gran altura para descargar el arma con violencia o la hacen girar en una sucesión de golpes salvajes. Aquellas túnicas amarillas identificaban antes a los trabajadores del pueblo, fáciles de reconocer y de mandar. Ahora nadie les da órdenes a gritos. Solo el rojo cada vez más oscuro de sus máscaras da testimonio de sus innumerables atrocidades.

Exploradora de Baishan · Monstruos

Exploradoras de Baishan que se han sometido a la Trascendencia perfecta. Fieras y letales, dominan poderosas técnicas de pierna y entran y salen del combate como el viento. Armadas con ballestas de mano, destacan en las escaramuzas y disparan virotes en cuanto se cruzan con un enemigo o se deslizan hasta un punto ciego. La Trascendencia perfecta puede entrañar riesgos ocultos, pero el peligro no les resulta desconocido. Explorar las líneas enemigas, transportar información, infiltrarse en lugares de los que pocos regresan… Cada paso por el Wulin está lleno de peligros. Si no están dispuestas a correr riesgos, ¿cómo podrán proteger a la Secta de Baishan en su lucha por sobrevivir?

Espadachín de túnica púrpura con armas gemelas · Monstruos

Espadachines que se han sometido a la Trascendencia perfecta. Ágiles de pies y diestros con la espada, manejan sus dos hojas con fluida precisión, enlazando un golpe tras otro sin interrupción. Al girar y dar volteretas en el aire, cruzan el cielo como relámpagos violetas, mortíferos en cada movimiento. Habían percibido la creciente tensión en el campamento, pero la atribuyeron a disputas corrientes entre compañeros. Incluso cuando las luchas internas se recrudecieron a su alrededor, creían que podrían mantenerse al margen del caos si permanecían fieles a sí mismos. Solo cuando los ataron por la fuerza a la mesa de Trascendencia comprendieron por fin la verdad. En un mundo que ya se desmoronaba, nadie podía quedar al margen.

Merodeador de doble hacha · Monstruos

Merodeadores de complexión poderosa, con las extremidades inundadas de un potente Sha-Chi. Cargan en primera línea y blanden sus dos hachas sin contención. Cuando el hambre los asalta en combate, absorben la sangre y la vitalidad que los rodean. Ni siquiera perdonan a sus compañeros. Antaño eran los pilares de su pueblo. Los ancianos reservaban para ellos el escaso grano y la poca carne. Cuando llegaron los Caminantes enmascarados, se pusieron al frente con sus hachas. Cuando les ofrecieron la Trascendencia, fueron los primeros en aceptarla. Con el tiempo, la carne de los aldeanos se convirtió en el alimento sin el que ya no podían vivir.

BAILARINA DE JADE, GUARDIANA DE LA JOVEN MAESTRA · Jefes

Una mujer de rostro frío. Una larga Sierra Demoníaca bajo cada pie; maneja ambas hojas con la agilidad de sus piernas, su movimiento como el rayo, sus tajos sin igual. Junto con Demonio de Hierro entrena a la joven maestra Mu Xiaokui y sirve de guarda; obran como uno. Bailarina de Jade era huérfana, salvada por el Soberano de las Sombras en un instante de peligro. Luego la joven Mu Xiaokui la llamó «hermana», diciendo que sería su familia, y algo tierno echó raíz en esta mujer que siempre había guardado el corazón frío. El deber de un escolta pronto se volvió un afecto y una lealtad viscerales. En el campo de instrucción es de hierro con la joven maestra; fuera de él, le enseña con paciencia a presionar los puntos adecuados, aliviando el dolor de los tobillos. Cada don de la joven maestra lo guarda en silencio. Los días pasados a su lado incluso pueden superar los del propio Soberano de las Sombras. Tras morir el viejo soberano Mu, surgieron tensiones en la Orden, y el Wulin también sufrió cambios repentinos. Nadie sabe mejor que Bailarina de Jade qué carga pesa sobre los hombros de la joven maestra. Y más que el destino de la Orden, teme por la vida de la joven maestra.

Chang Hong, la Lanza del Trueno · Jefes

Desde el Casa de la Serpiente Verde, cruza el puente de piedra y la calle del petardo. Manténgase a la derecha para llegar a los dos títeres, y luego descienda por debajo del cuadrado de la sala ancestral.

Acero Serrado, el merodeador frenético · Jefes

Cruza los hilos rojos en VALLE DEL ARROYO LAGRIMOSO. Espera hasta que los enemigos comiencen a luchar entre sí antes de acercarse al Acero Serrado, el merodeador frenético.

Recogealmas, guardián de las Sombras de élite · Jefes

Con CRIN LLAMEANTE, vuelva a Cruce del Pabellón del Conocimiento. Quema las espinas en las escaleras ascendentes, cruza las tablas hacia la casa, baja por el Aposentos del Mandato y vuelve a subir las escaleras.

Guardián de las Sombras a caballo · Monstruos

Los Guardianes de las Sombras montados de la Orden cargan de frente por el camino principal, empuñando hojas de doble punta cuyos filos helados irradian una intención asesina. Se especializan en asaltos frontales y aprovechan el impulso de sus caballos al galope para acortar la distancia en un instante, dejando a sus rivales pocas posibilidades de esquivar el ataque. Los Guardianes de las Sombras no tienen nombres, solo nombres en clave. Los sellos mentales de sus cuerpos los obligan a servir al Soberano de las Sombras sin cuestionarlo. Esta vez, el nuevo Soberano de las Sombras los ha enviado a interceptar y matar a Soul, y no se detendrán hasta que uno de los bandos haya muerto.

Guardiana de Baishan con armas gemelas · Monstruos

Guardianas de Baishan que se han sometido a la Trascendencia perfecta. Con un giro de muñecas, sus dagas gemelas giran como flores que se dispersan, mientras hojas cortas salen disparadas como meteoros entre cada intercambio de golpes. Sus movimientos conservan la gracia y la agilidad de antaño, ahora con un matiz más frío y resuelto. Vivieron la agitación de la Secta de Baishan, presenciaron la tragedia causada por Dugu Linghe y vieron cómo Bi Taotao asumía el mando en un momento de crisis. Ante el largo y difícil camino para restaurar la secta, juraron permanecer junto a su líder y ayudar a los Tres Pilares de Kunlun contra los caminantes enmascarados… Pero ¿adónde han ido los Tres Pilares? ¿Acaso permanecieron de verdad a su lado cuando les tocó hacerlo?

Meng Hua, la Dama Misericordiosa del Velo de Flores · Jefes

En realidad, se trata del cuerpo de marioneta que Meng Hua, antigua integrante de los Once, utiliza para caminar por el Reino de la Vigilia. Para crear un recipiente capaz de albergar por completo su conciencia y su poder, el Heraldo dedicó más de trescientos días a la tarea y masacró a incontables aldeanos y maestros del Wulin. Su cabello está hecho de hilos rojos y adornado con elaboradas piezas de oro. Cada detalle fue creado para complacer a la Dama del Velo. No se sabe si «Flor velada» es simplemente otro nombre de Meng Hua, un intento deliberado de ocultar su identidad o una forma de evitar pronunciar el verdadero nombre de la Dama. Lo que sí se sabe es que el culto a la «Dama Misericordiosa del Velo de Flores, que socorre a quienes sufren» comenzó hace apenas dos o tres años. El Wulin lleva años sumido en el caos. Los caminantes enmascarados campan a sus anchas, mientras el Mandato, corrupto y debilitado, deja a la gente corriente sin nadie a quien recurrir. Sus propios esfuerzos parecen aún más impotentes. Y cuanto más desesperado está el mundo, más valiosa parece la caridad de Meng Hua. La Dama del Velo que aparece en sueños es bondadosa, compasiva y hermosa. Ofrece consuelo y guía y, sin duda, posee un poder ilimitado para sacarlos de esta era sin esperanza. Quienes han llegado al límite saben aferrarse a la «gracia» y los «milagros». A quienes todavía no se han sometido, basta con avivar las llamas de su desesperación. El propio sufrimiento les enseñará a arrodillarse. Pero la fe nunca fue el objetivo de la Dama del Velo. En su antiguo enfrentamiento con Inanis, su conciencia se disipó en las profundidades de la Discordancia, solo para ser reconstruida por la Plaga, informe y sin contornos, cuyo único instinto es devorarlo todo. En otro tiempo intentó oponerse a ella. Sin embargo, dos seres igualmente voraces no pueden devorarse a sí mismos; ¿cómo iba uno a devorar al otro? En lugar de eso, se fusionaron, perfectamente compatibles y beneficiosos el uno para el otro. Ella anhela regresar al Reino de la Vigilia para manipular las innumerables vidas que lo habitan, mientras que el instinto de la Plaga la impulsa a devorarlo todo y convertirlo en parte de sí misma. En cuanto a lo que ocurrirá cuando regrese, ya sea que consuma lentamente el mundo y juegue con sus habitantes o que desate una gran catástrofe que aniquile cuanto existe… ahora es una con la Plaga. Lo que suceda después depende solo de ella.

Bandido veterano · Monstruos

Bandidos diestros armados con podao, escudos y arcos largos. No dominan ninguno de los tres, pero su pura temeridad basta para que se atrevan con los tres. Su estilo tosco y poco ortodoxo puede resultar de una ferocidad sorprendente y, si se les da la ocasión, tenderán el arco y soltarán una flecha. No dejes que sus provocaciones te empujen a abalanzarte. Cuando golpean los escudos con el podao, es a la vez un reto y la señal para que sus compañeros te rodeen. Al fin y al cabo, ¿qué clase de «maestro» serían sin una muchedumbre de seguidores para montar el espectáculo?

Espadachín sin rostro · Monstruos

Espadachines vestidos de blanco, antaño conocidos por su esgrima elegante y fluida. La Trascendencia los hizo más rápidos y fuertes, pero también más salvajes y dementes. Para ocultar las huellas de la Trascendencia, suelen envolverse el cuello y el torso con tiras de tela. Sin embargo, a medida que sus rostros se convierten en huecos vacíos, resulta imposible ocultar la verdad: ya no son humanos.

Ladrón · Monstruos

Ladrones flacos, de pie ligero. Las artes de tejado y de correr por los muros de antaño sirven ahora para emboscar y esconderse. Los cuchillos arrojadizos que afilaron para sus robos se han vuelto armas mortales apuntadas a la garganta. Una vez pensaron: robar más casas ricas, ayudar a más pobres, y así se sometieron a la Trascendencia. La máscara sonriente de comedia en la cara reprime el Sha-Chi y los presenta como «inofensivos». Al final enloquecieron; la máscara sonriente, sucia y ennegreciéndose día a día, solo los vuelve más inquietantes.

Piquero sin rostro · Monstruos

Lanceros montados de ropaje azul con el rostro reducido a una cavidad. Cargan a caballo con la lanza baja, descargando toda la fuerza del galope en cada estocada mortal. Si un ataque frena su avance, giran la montura y contraatacan, lo que los hace difíciles de abordar. Muchos obtuvieron la túnica azul por enchufes más que por mérito. Pero con la túnica llegaron vergüenza y frustración... Algunos recurrieron a la trascendencia perfecta con la esperanza de demostrar que la merecían.

Ja, ja · Monstruos

Un asesino de los Hilos Vinculantes que lleva una máscara de muñeco cabezón. La sonrisa de la máscara resulta aún más siniestra y aterradora junto a la enorme hoja que empuña. Su superstición en torno a las técnicas de las Llanuras Centrales los lleva a creer que estas máscaras pueden prolongar la vida, ahuyentar el mal y contener los efectos adversos de la Trascendencia. También están convencidos de que las artes escénicas y las acrobacias pueden canalizar el poder divino hacia el cuerpo, por lo que incorporaron sus movimientos a sus artes marciales y desarrollaron una esgrima salvaje y caótica, con hojas que destellan como garras y colmillos. Se desconoce si estas prácticas heterodoxas poseen realmente semejante poder sobrenatural. Lo único seguro es que sus cuerpos se han ido encogiendo hasta ser apenas más grandes que los de unos niños.

Máscara dorada · Monstruos

Guardias de élite de Huangxing, armados con hojas cortas y conocidos por sus pasos rápidos e imprevisibles. En combate, lanzan cuchillos mientras se mueven y pueden recurrir a artes esotéricas para desaparecer de la vista y reaparecer sin previo aviso. La Trascendencia perfecta les dio la fuerza que necesitaban. Ya no tendrían que dejarse frenar por dirigentes inútiles, adular a los vanidosos y corruptos ni demostrar su valía a hipócritas que abusaban de su poder. Así pues, se pusieron relucientes máscaras doradas y decidieron arrancar de raíz la corrupción de la senda justa de una vez por todas.

Lei Dang, el Cañón Tigre · Jefes

Enviado de la Orden, Lei Dang es un hombre de hombros anchos y temible fuerza, de carácter recto y sereno y lealtad inquebrantable. Una vez perdió el brazo derecho durante una misión y Soul lo salvó. Más tarde se instaló un Cañón Tigre en el brazo amputado. Al cargarse, ruge como un tigre y desata una potencia de fuego devastadora. Ahora, por orden del nuevo Soberano de las Sombras, Zuo Shang, ha llegado a Pangzhen para detener la trama que el Heraldo lleva tanto tiempo preparando, un complot capaz de sacudir todo el Mundo Espectral. Cuando el anterior Soberano de las Sombras, Mu, fue asesinado de pronto y el culpable resultó ser Soul, el viejo compañero con quien había compartido peligros mortales, Lei Dang apenas podía creerlo. Sin embargo, tanto por deber como por razón, debería haber detenido a Soul en cuanto se encontraron. Pero, teniendo en cuenta la situación y el profundo vínculo que los unía, al final se contuvo y, en su lugar, le indicó un camino hacia la Mansión Quimérica. Sin embargo, pese a toda la serenidad de Lei Dang, Zuo Shang ya había previsto cada uno de sus movimientos.

Pescador de las Aguas Negras · Monstruos

Discípulos de la Banda de las Aguas Negras que viven para pescar. En combate, enganchan con sus cañas los restos que flotan en el agua y los lanzan contra sus enemigos. En un principio se unieron a la Banda de las Aguas Negras solo para acceder a sus excelentes caladeros. Más tarde, sin embargo, decidieron aprovechar sus cuerpos transformados por la Trascendencia para ayudar a la senda justa. Si las cosas hubieran sido distintas, quizá seguirían a bordo de su destartalada barquita, pasando los días pescando peces y gambas y tomando unas copas siempre que tuvieran ocasión.

Merodeador de lanza · Monstruos

Estos merodeadores portan lanzas toscas y barbadas y merodean alrededor de las hogueras. Si falla el asalto directo, prenden fuego a las puntas de sus lanzas y atacan con las hojas ardientes. Son una amenaza mayor que los demás merodeadores vestidos de azul. Para hacerse más fuertes y protegerse mejor, entregaron más que el resto a la Trascendencia.

Maestro espadachín de la Ventisca · Jefes

En lo hondo de las Ruinas del Ilusionista Fantasmal, un espadachín de blanco se yergue en viento y nieve, un arma divina en mano. Armadura ligera del norte sobre ropas más blancas que la nieve: y aun así la mitad del rostro ya está arruinada, y el complot siniestro del Gran Anciano lo sume en la sombra. Su hoja parte la piedra y rasga las nubes. Su movimiento es como un espectro, cada golpe imponente; la hoja larga rompe el aire y llega en un instante, con escarcha donde pasa. Años recorrió el Wulin del norte y rara vez halló igual. Naturalmente era orgulloso, viviendo según su propio código de venganza, y con su amada hoja Sombra Blanca abatió incontables enemigos malvados y heterodoxos. Para hallar a su hijo desaparecido bajó solo al sur. Tras tres años llegó a las Tierras Heladas, solo para descubrir que su hijo ya había muerto allí. Duelo y furia: juró aniquilar a sus enemigos, sin saber que en aquella matanza loca ya había caído en el lazo del Gran Anciano, atado por varias artes, y convertido en marioneta para guardar a la marioneta n.º 99. Viento y nieve sin fin allí rompen lo que queda de su cuerpo, y la muerte cruel del hijo le desuella el corazón sin pausa. Por fortuna, alguien en quien confiar ha venido al fin: para abatir a los monstruos en su lugar y vengar la muerte de su hijo.

Gu Wanyue, el espectro gimiente · Jefes

Ir desde el Descanso de la callejuela trasera a través del segundo piso de la casa estrecha, bajar al patio y tomar la línea ferretera hasta el Estanque del canto desvanecido. De las 3 líneas en las calles traseras, usa la que se muestra en el mapa. Desde el suelo por su extremo inferior, siga la línea de teal a unos 140 m hasta la campana del estanque.

Ladrón ahogado · Monstruos

Ladrones envueltos en una niebla venenosa, con cuchillos arrojadizos recubiertos de la misma toxina. Utilizan el agua para ocultarse y esperan la ocasión de atacar desde su escondite. Hace años, después de que un robo saliera mal, huyeron presas del pánico y cayeron en aguas estancadas y contaminadas. Una extraña enfermedad se apoderó de ellos y dejó sus cuerpos putrefactos y venenosos. La Trascendencia no pudo detener la podredumbre que se extendía por sus órganos, pero al menos ya no sienten dolor. Ahora, bajo sus ridículas máscaras sonrientes, apenas quedan unos cuerpos podridos y enloquecidos.

Jin afligido · Jefes

El jefe de los Caminantes enmascarados que acechan ante los muelles de aguas poco profundas. Vestido de rojo y con una hoja carmesí, se mueve con una imprevisibilidad inquietante. Sus lamentos convocan una niebla de sangre, el desespero hecho forma. Los seis que lo acompañan enloquecen al oírlo, su Sha-Chi se dispara y se lanzan a la refriega uno tras otro. Los siete venían de Pangzhen y estudiaban bajo el mismo maestro. Jin era el más joven. Al saber que su madre de nacimiento había muerto injustamente, se cortó un dedo para proteger a su hermana, y se ganó el afecto de sus hermanos mayores. Más tarde supieron que su padre y su tía despreciaban a su hermana Xiu. Temiendo a Jin, descargaron la ira sobre la doncella de Xiu, y la crueldad fue a peor cada día. La frágil Xiu cayó pronto gravemente enferma, y los hermanos se indignaron. Hallaron agua de la transmigración del alma para aliviar el sufrimiento de Xiu y juraron que, si algún día ascendían en el mundo, protegerían a los hermanos y buscarían justicia para ellos. Si algún hermano caía, los demás cuidarían de su familia. Pero ninguno tenía un talento excepcional, así que entrenaron día y noche y al cabo se sometieron juntos a la Trascendencia. Antes de poder hacerse un nombre, una enfermedad extraña barrió el pueblo. Intentaron volver a casa, pero unos cuerpos alterados por la Trascendencia no podían resistir el Sha-Chi que cubría el lago Meigu. Los rostros de sus seres queridos se fueron borrando bajo la sed de sangre y la locura… Estaban a solo unos li de casa, y aun así nunca regresarían.

Merodeador lanzador · Monstruos

Merodeadores que usan piedras rotas como armas. Saben que no pueden imponerse de frente a un enemigo, así que se esconden detrás de otros y aprovechan cualquier ocasión. Su puntería es mala, pero un ataque por la espalda aún puede causar problemas. Con la astucia y la tenacidad de la mala hierba, sobrevivieron al hambre y a las palizas. Sus juegos infantiles de lanzar piedras en las callejuelas del pueblo quedaron muy atrás. Quizá su última inocencia fue la esperanza de que la Trascendencia les permitiera llegar a ser alguien.

Hmph, hmph · Monstruos

Un asesino de la Secta de los Hilos Vinculantes que lleva una máscara de muñeco cabezón. El molinete de acero que sostiene gira por sí solo. Suele colocarlo boca abajo frente a su cuerpo y aprovechar su impulso para barrer y cortar. Sus movimientos se parecen a los de un niño: salta y corre de un lado a otro, soltando de vez en cuando un murmullo indistinto. Estos asesinos están convencidos de que los niños no reciben castigo aunque alberguen malos pensamientos. Por eso llevan años usando las máscaras, imitando las palabras y los actos de los niños y dejando que tanto sus cuerpos como sus mentes retrocedan. Lejos de avergonzarse, se enorgullecen de ello, convencidos de estar un paso más cerca de recuperar la juventud.

Bi Feng, comandante del sable gigante · Jefes

Un espadachín de élite a las órdenes de Huangxing. Su amplio sombrero de paja, calado, oculta el rostro falso que hay debajo. Empuña Coloso, una hoja tosca y moteada cuyos tajos de barrido golpean con la fuerza de una montaña que se desploma. Antaño llevó su hoja por las tierras baldías, combatiendo a caminantes enmascarados en batallas sangrientas, una y otra vez. Pero aunque su hoja podía derribar a cada caminante enmascarado, no podía cortar la corrupción y la podredumbre de los altos rangos del Mandato. Retenían los suministros, veían morir a sus discípulos y se daban al placer mientras los cadáveres se amontonaban en el frente. La supervivencia del Mandato, sus ideales y su gloria no eran más que peones en sus intrigas. Con cada decepción, su fervor por defender el Mandato se apagaba un poco más. Hasta que el maestro Huangxing, uno de los Tres Pilares de Kunlun, con mano de hierro y espada, desgarró el hedor de la corrupción dentro del Campamento y llevó a sus seguidores a cortar sus males de raíz. El fuego de su corazón, dormido largo tiempo, ardió de nuevo. El Mandato aún podía reconstruirse, y esa esperanza no estaba lejos. Estaba en manos del hombre al que había elegido seguir: el maestro Huangxing.

Carnicero · Monstruos

Carniceros sometidos a la trascendencia. Las máscaras de cobre que suprimen su Sha-Chi cuelgan torcidas de sus rostros, para que puedan comer cuando les plazca. Sus ganchos de hierro arrastran a los enemigos lejanos hasta el filo de sus cuchillas, mientras la inmundicia que vomitan forma un miasma venenoso a su alrededor. Cuando empiezan a engullir trozos de carne, recuperan fuerzas para un nuevo asalto homicida. Cuando escasea la comida, la carne humana es el manjar por excelencia. Ahora, incluso eso escasea. Solo quedan perros hambrientos y frenéticos junto a sus tajaderos, aguardando su parte de restos y huesos.

Lancero sin rostro · Monstruos

Lanceros trascendidos cuyos rostros se han convertido en huecos vacíos. Cada barrido, desvío, estocada y golpe ascendente es rápido y preciso. Qué difícil es seguir siendo justos. Derrotas, heridas, miedo, agotamiento… Tantas penurias los empujaron hacia una solución rápida, convencidos de que podría cambiar su suerte.

Marioneta cantora · Monstruos

Marionetas cantoras delicadas y de exquisita factura. Una cavidad espantosa se abre desde la mejilla hasta el cuello, desgarrada por sus gritos desesperados de auxilio cuando su conciencia quedó sellada en el interior. Sus voces, antaño hermosas, se han convertido en gritos roncos. Una y otra vez se llevan las manos a la garganta, solo para encontrar aquel hueco abierto. Impulsadas por la confusión y el dolor, arañan a los vivos, tratando de desgarrarles la garganta y recuperar sus voces perdidas de la carne cálida de su interior.

Arquero tuerto · Jefes

Un arquero oculto en la isla al este del lago Meigu. Herido como está, sigue siendo un maestro del arco y de la espada: en movimiento sus túnicas ondean; en reposo su porte permanece firme. Su cuerpo ya ha sido invadido por un poder extraño. Varios Ojos Rojos han brotado entre hombre y arco. No hace falta tensar: solo un pensamiento, y varios rayos de muerte rojo sangre perforan el aire. Este maestro de la secta del Arco de plumas recorrió antaño el mundo entero, lleno de ardor, abatiendo Caminantes enmascarados. Al volver al campamento halló a sus compañeros desfigurados y transformados por la Trascendencia perfecta, y pretendían forzarle la misma herejía. Se abrió paso a tajos, buscó a Huangxing para exigirle respuestas, y se propuso detenerlo aunque le costara la vida. Un Wulin tan lleno de malicia nunca fue el futuro que había prometido a su hija. Escapó a la Trascendencia perfecta. No escapó a lo que vigila desde lo hondo de la Discordancia. Los Ojos Rojos, largo tiempo latentes en el arco, acechaban el poder de su sangre. Cuando aún se recuperaba de sus heridas, se clavaron en la carne y el hueso. Se aferra a su último aliento, esperando a alguien en quien confiar, y a alguien que lo acabe.

Zuo Shang · Jefes

En su juventud, Zuo Shang era el amigo más íntimo de Soul y, como él, hijo adoptivo del Soberano Mu. De talento excepcional y trato afable, ya mostraba una serenidad impropia de su edad, junto con una profundidad de pensamiento poco común entre sus compañeros. A su lado, Soul parecía puro impulso y temeridad. En sus ratos libres, Zuo Shang estudiaba informes de inteligencia y se formaba su propio criterio sobre los asuntos del Wulin. En combate, él y Soul estaban igualados. Sus pasos eran ligeros y firmes; su esgrima, elegante y precisa. Incluso con una espada de entrenamiento de madera, parecía moverse llevado por el viento, con la fluidez de las nubes. Desde sus días juntos en las calles hasta su formación codo con codo en la Orden, Zuo Shang y Soul se habían visto en sus peores momentos y habían sido testigos de cómo crecía el otro. Con los años, su vínculo no hizo sino estrecharse… ¿Quién habría podido prever que un día alzarían sus hojas el uno contra el otro?

Yuzan, marioneta musical n.º 3 · Jefes

Derrotar a los Maestro Bi Yuan de la Secta Tianxuan y Maestro Bi Hai del templo Kuye. En la casa al lado de los restos del monstruo mecánico, ataquen los restos luchando contra el monstruo. Entonces desciende de Pozo de las tres marionetas.

Chang Hong, el lancero del trueno · Jefes

Los enredos del Wulin deben resolverse al modo del Wulin. Si no lo das todo, ¿cómo saber lo que de verdad hay en el corazón de tu adversario? Chang Hong llama a su caballo querido. Con un gesto de su Lanza tonante, viento y nubes se agitan, y el rayo responde. Jinete y montura se mueven como uno solo. Los cascos truenan hacia delante mientras la lanza hiende hacia abajo y clava el rayo en la tierra. Los relámpagos se enroscan por el suelo como serpientes de plata, y el enemigo apenas tiene sitio para esquivar. Mientras cruzan golpes, el rayo y las sombras de las hojas chocan una y otra vez, hasta que la daga de Soul se detiene en el cuello de Chang Hong. Aunque derrotado, Chang Hong siente que un peso se le levanta del corazón. Este sigue siendo el Soul que conoce, con el ánimo intacto. Con esta lucha, Soul ha demostrado su resolución de sobrellevarlo todo en solitario. No hay nada más que decir. Chang Hong se despide de su viejo amigo, se echa la lanza a la espalda y monta. Con un relincho y el rumor del trueno, se aleja, y la pesadez de su corazón ha desaparecido.

Leng Tu, Heraldo del Velo · Jefes

Tomó el nombre de «Leng Tu», se vistió como «Leng Tu» y acabó convirtiéndose en «Leng Tu» en todos los sentidos, aún más cruel y trastornado que el original. Al principio, solo tenía que imitar las palabras y los modales de Leng Tu. Pero cada mentira exigía otra para encubrirla y, cuando ya no pudo mantener la farsa, no le quedó más remedio que silenciar a todos los que conocían al verdadero Leng Tu. Las mentiras y la sangre se acumularon. La crueldad se volvió costumbre y la máscara, su verdadero rostro. Se valió de esa crueldad para complacer a la Dama del Velo. La Dama a la que venera es despiadada y disfruta contemplando el sufrimiento ajeno. No tiene interés en nada que no le resulte útil. Si no consigue satisfacerla, dejará de tener valor para ella y podrá desecharlo en cualquier momento. Jamás permitirá volverse inútil. La Víbora de los Siete Venenos conoció demasiado bien ese sufrimiento. En aquella prisión de ilusiones sin luz, todo su talento, su bondad y su lealtad quedaron reducidos a nada. Solo podía aferrarse a la vida en medio de un tormento interminable, por completo a merced de los demás. Se ha convertido en «Leng Tu» de pies a cabeza. Propaga las falsas enseñanzas de la Dama del Velo y somete a innumerables practicantes del Wulin y gente corriente a experimentos con marionetas. Se deleita con su lucha desesperada dentro de las marionetas, deseando que sufran lo mismo que padeció la Víbora de los Siete Venenos. Incluso intercambió el veneno del sosiego y el veneno del silencio para envenenar a Lei Dang de la Orden y repetir, bajo el nombre de «Leng Tu», la misma artimaña que antaño destruyó a la Víbora de los Siete Venenos. Por atroces que sean sus pecados, mientras sirvan a la Dama del Velo, él le entrega todo cuanto tiene. Quizá la Víbora de los Siete Venenos estaba destinada a sufrir aquel terrible sino. Si no, ¿quién más podría haberse convertido en este devoto que se arrastra a los pies de la Dama del Velo?

Merodeador corrompido · Monstruos

Merodeadores que apestan a putrefacción, con la carne de un enfermizo tono azul negruzco salvo por una mancha roja oscura sobre el corazón. Asestan tajos descontrolados con dos hachas y, en pleno frenesí, llegan a abrirse las muñecas para rociar su sangre venenosa. La mayoría son los restos arruinados de Trascendencias fallidas, arrojados al barranco y abandonados a la putrefacción. Entonces los aldeanos consiguieron esos hilos rojos que prometían salvar vidas y los ataron alrededor de sus cuerpos y máscaras. De algún modo, aquellos cadáveres putrefactos comenzaron de verdad a moverse de nuevo.

Mujer enloquecida por el fuego · Monstruos

Mujeres enloquecidas que portan botellas de aceite de lámpara. Sus manos trascendidas ya no temen las llamas, por lo que pueden esparcir el fuego libremente y lanzarlo contra los vivos. Ya no necesitan contar cada gota de aceite de lámpara. Los fracasos de la Trascendencia producen más combustible del que jamás podrían gastar, suficiente para convertir la noche en un mar de fuego.

La Marioneta Carroñera · Jefes

Una marioneta viva apresada bajo la Mansión Roja. Su carne está atravesada por un enredo inextricable de hojas; una gran espada le atraviesa la columna vertebral, y una guadaña gigante de aleación ha ocupado el brazo izquierdo. Un delicado ojo de cristal, grotescamente fuera de lugar, está engastado en esa carne: uno de los dos ojos de cristal que pueden activar a la marioneta n.º 99. Al avistar al primer ser vivo, el Carroñero alza la guadaña en un tajo salvaje y luego rueda su enorme mole para aplastar. El movimiento es torpe y lento, sin forma, y aun así el Sha-Chi se derrama de él. Es un constructo experimental del Heraldo, los restos de un hombre corpulento ensamblados mediante el arte de las Marionetas de las Sombras y las técnicas de la Secta de los Hilos Vinculantes. El experimento se desbocó: el cuerpo se hinchó y se deformó sin control. Ninguna cantidad de máscaras pudo encerrar el Sha-Chi que bullía dentro, y ni una gran espada a través del cuerpo lo mató. Así que el Heraldo lo encerró bajo la Mansión Roja, para que se deshiciera de las marionetas descartadas y de los miembros del camino justo que estorbaban. Quizá porque la gente del Wulin aún conserva la vitalidad de los vivos, el Carroñero ha cobrado por ellos un hambre particular.

Guardián de las Sombras de fuego salvaje · Monstruos

Combatientes de élite de la Orden, vestidos de rojo y armados con hojas de doble cabeza tratadas con un polvo fosfórico especial. Sus golpes desgarran la carne y prenden unas inquietantes llamas fosfóricas verdes a lo largo de las heridas. Suelen luchar junto a guardianes de las Sombras con trabuco, combinando el fuego a larga distancia con asaltos cuerpo a cuerpo para arrollar a sus presas. Quienes caen entre ambos apenas tienen ocasión de respirar antes de recibir el castigo de la Orden entre llamas fosfóricas.

Marioneta Yang (mitad superior) · Monstruos

Marionetas Yang defectuosas que se desplazan apoyadas en los brazos, reptando de forma antinatural por el suelo antes de abalanzarse sobre los enemigos. Quizá las mentes aprisionadas en su interior pertenecieron alguna vez a artistas marciales, lo que explicaría tal ferocidad. Pero nada de su pasado puede recuperarse. Ahora no son distintas de perros frenéticos.

portabombas venenoso · Monstruos

La pólvora de la Secta del Cielo y el Trueno ya era devastadora, pero algunos discípulos aún la consideraban insuficiente y mezclaron veneno con ella para hacerla todavía más mortífera. Con el tiempo, el veneno les pasó factura. Los más afectados desarrollaron la piel verde y llagas supurantes por todo el cuerpo. Desesperados por encontrar una cura, combinaron la Trascendencia con el veneno y utilizaron las «bombas» que llevaban a la espalda para almacenar tanto gas tóxico como Sha-Chi. Al final, no hicieron más que convertirse en otra de las «armas nuevas» de la Secta del Cielo y el Trueno.

El Machacador, forma estremecedora · Jefes

Solo cuando derriban a la Sierra se descubre la verdad: el Machacador no tiene cabeza. Los tendones y los vasos sanguíneos de su cuello se enroscan como los anillos de un árbol viejo, mientras la carne se retuerce como si buscara la cabeza que perdió hace tanto tiempo. Sin la Sierra para controlarlo, el Machacador se vuelve aún más salvaje. El Sha-Chi hierve en su cuerpo, la piel se le enrojece como si ardiera y un humo negro brota de su carne. Libre de la Sierra, parece haberse librado de una atadura. Desata años de dolor y rabia sin advertir que se le ha caído la capucha que ocultaba su cuello cercenado. Ha olvidado incluso que no tiene cabeza. Quizá, mientras no se dé cuenta, nunca caiga. Cuando Soul por fin lo derrota, su cuerpo se desploma sobre el hielo y el reflejo le devuelve la imagen de su cuello vacío. Un frío penetrante lo invade de pronto. Llevaba años sin sentir frío, sumido todo ese tiempo en el sopor. ¿Así que se puede seguir vivo incluso sin cabeza? Solo al final se le ocurre esa idea. La muerte llega antes de que pueda hacerse más preguntas.

Loca corrompida · Monstruos

Locas de blanco sucio, hilos rojos atados a través de carne verdinegra, subiendo hasta la máscara. Henden con alabardas largas, rígidas y feroces; un tajo horizontal echa atrás a quien se acerque. Tras la Trascendencia, sus cuerpos se pudren y se descomponen día a día… El pasado que tanto se esforzaron por guardar —un hogar al abrigo de la lluvia, una comida en el fogón, el nombre de un niño… se esfuma con la podredumbre y no puede recuperarse.

Sabueso frenético · Monstruos

Perros asilvestrados tras alimentarse de los cadáveres putrefactos de los trascendidos. Han perdido el pelo a rodales, dejando expuesta una carne roja y desgarrada. Suelen vagar en jaurías, moverse a una velocidad terrible y abalanzarse de pronto desde las sombras entre ladridos salvajes. Antaño despedazaban a los caminantes enmascarados por sus amos. Con el tiempo, aprendieron a despedazar a sus propios amos.

Zuo Shang, Soberano de las Sombras de la Orden · Cómo parar ataques azules y esquivar agarres · Jefes

Esquiva el agarre a corta distancia. Sal de su trayectoria cuando se abalance sobre ti. Haz una parada precisa justo antes de que impacte el golpe azul. Puede esquivar hacia un lado. Vuelve a encararlo antes del siguiente golpe.

La última danza del Gran Maestro de la Danza del León · Jefes

Aún danza entre las llamas, como hacía años atrás entre los vítores del público, ahuyentando el mal y llevando bendiciones a la gente. En el fragor del combate, se alza sobre los postes de flor de ciruelo y lanza un largo grito para llamar a sus discípulos a danzar con él. Todos los danzantes del león han caído víctimas de la Trascendencia perfecta y han perdido la razón. Convierten el arte de la danza del león en técnicas mortales y cargan contra Soul, pero este los derrota uno tras otro y se apodera de la cabeza del león. Tras la máscara, contempla a Soul saltar a los postes elevados y luchar como un danzante del león. Ve en él la esperanza de que su arte perdure. Por fin ha llegado quien debía recoger el verde, aquel a quien esperaba para ejecutar con él la última danza. Al concluir la danza, Soul se pone la cabeza de león de Flama. Cuando los brillantes ojos del león se encuentran con los suyos, la voluntad de Flama se libera al instante del dominio de la máscara. Sabe que le queda poco de vida y que ante él se encuentra un nuevo danzante del león. La energía espiritual del Cielo y la Tierra se concentra en esos ojos. El Gran Maestro ya puede partir en paz. Junto con la cabeza del león, confía a Soul el arte de la danza del león y la voluntad de ahuyentar el mal.

Bai Chilian, la serpiente del sacrificio · Jefes

Flores rojas en el horizonte, como los ojos bajos de la Dama. Bajo ese resplandor suntuoso, las sedas roja y verde en torno a Bai Chilian se enroscan unas con otras, volviéndose cuatro grandes pitones. Se yerguen como escorpiones, giran como sierras; a veces golpean y se retiran, esperando; a veces brotan de la tierra en una formación que la ampara. Solo al romper la formación de serpientes se la puede derrotar. Su vida valía antaño menos que la hierba. Al borde de la muerte, en un sueño aturdido, contempló a la Dama. La Dama le dio un hilo de seda roja —como una serpiente, como un vínculo— y le prolongó la vida, dejándola volver de entre los muertos. Así enrolló serpientes en las gargantas de sus enemigos, apretando poco a poco, y los dejó morir lentamente entre el miedo y el dolor. Tan simple. Tan satisfactorio. ¡Y aún no basta! Solo la Dama puede limpiar de verdad la inmundicia de este Wulin… ¿Cómo puede ser tan inútil? Atrapada en un lugar así… merece este tormento… Ofrecer las serpientes. Ofrecer su cuerpo. Ofrecerlo todo… ¿Qué más le queda para dar a la Dama? ¿Qué puede ofrecer para alcanzar la salvación verdadera?

Capitán lancero sin rostro · Monstruos

Lanceros de ropaje azul, antaño comandantes de discípulos de blanco, con el rostro reducido a una cavidad. Su manejo de la lanza era exquisito; cada movimiento tenía un propósito. Una simple estocada recta a la garganta podía dar a sus discípulos quince días de estudio. A medida que se agravaban las consecuencias de la trascendencia perfecta, supieron que sus días estaban contados. Resolvieron marchar a Pangzhen y usar su fuerza alterada para abatir tantos caminantes enmascarados como pudieran. También habían resuelto poner fin a sus vidas antes de convertirse en cascarones sin conciencia. Pero cuando volvieron la lanza y sintieron la punta fría en la garganta, algunos dudaron solo un instante...

MU XIAOKUI, REINA DE HIERRO Y JADE · Jefes

Hace años, ella y Soul hicieron una promesa: si alguna vez cruzaban las hojas, ninguno se contendría. En este combate se mueve como el rayo, avanzando y retrocediendo sin dejar abertura. La fuerza se concentra en ambos brazos, y cada golpe es sólido y controlado. Las técnicas que le enseñaron Bailarina de Jade y Demonio de Hierro se funden en ella, y la vuelven casi imparable. Ordena con cuidado el duelo por la muerte de su padre, el misterio de la partida repentina de Soul, los cambios que se gestan en la Orden y la preocupación de quienes la rodean. Se obliga a mantener la calma y a juzgar con acierto. Cuando los asuntos de la Orden quedan zanjados, decide encontrarse con Soul cara a cara y exigirle una respuesta. Luchará contra él con todo lo que tiene, para que entienda cuánta ira y desasosiego le causan su secreto, su marcha sin una palabra y su empeño de cargarlo todo solo. Cuando las hojas chocan y saltan chispas, todo parece congelarse un instante. En ese momento encuentra su respuesta. Quien tiene delante sigue siendo el Soul que conoció. Como ella, no ha cambiado. Aunque se niegue a explicarse, ella misma hallará la verdad y las respuestas.

Marioneta de espada y escudo · Monstruos

Marionetas Yin armadas con espadas y escudos redondos de latón, muy atentas a las debilidades del enemigo. Desvían con destreza los ataques con el escudo y contraatacan al instante, empleando técnicas intrincadas y variadas. Cuando los aldeanos vieron por primera vez a estas marionetas luchar contra caminantes enmascarados con espadas de latón parecidas a implementos rituales, lo tomaron por un milagro: la protección de la Dama hecha visible. Ignoraban que cada marioneta albergaba la mente de un luchador del Mandato que había pasado años combatiendo caminantes enmascarados... El milagro que veneraban con tanta gratitud no era más que un espectáculo escenificado por los fabricantes.

portabombas de hielo · Monstruos

Portadores de bombas cubiertos de escarcha, con afilados carámbanos que recubren tanto sus cabezas como las enormes bombas de hielo que llevan sujetas a la espalda. El Sha-Chi los impulsa a abalanzarse a ciegas contra cualquier ser vivo y a detonar en una explosión de frío letal que acaba tanto con ellos como con su objetivo. Si el fuego los alcanza, el Sha-Chi de su interior se descontrola al instante y los hace explotar. En otro tiempo intentaron utilizar el frío extremo para sofocar la agonía abrasadora de la Trascendencia. Al final, el frío les caló hasta los huesos y el Sha-Chi les consumió la mente, encerrando tanto su carne como su cordura en estas carcasas heladas.

Maestro Bi Hai del templo Kuye · Jefes

Desciende del Sótano del tesoro de los contrabandistas hacia el patio. Cruza el arco de piedra, llega al Entrada al túnel de los contrabandistas y entra en el claro para desencadenar el encuentro.

Qiu Feng, la Espada Ósea Roja · Jefes

Un asesino de la Secta de los Hilos Vinculantes que guarda el salón del luto de la Mansión Quimérica. Lleva una capa de paja y varias máscaras rojas apiladas sobre la cabeza. Su cuerpo poderoso tiene la palidez de un cadáver, y en las manos sostiene un arma de dos hojas conocida como la Espada Ósea Roja, una reliquia feroz que atesora como su propia médula. Qiu Feng es bruto y sediento de sangre por naturaleza. Convencido de que las artes escénicas ahuyentan el mal, las imita de forma burda: adopta el paso de los actores de ópera marcial y los gestos de los espectáculos en los que los artistas hacen brotar colmillos de la boca; incluso adorna sus propias máscaras con colmillos y cree firmemente que eso hace sus técnicas más poderosas. Cuando entró por primera vez en la mansión, masacró a todos los intérpretes de Nuo y se quedó con sus máscaras de Juez Rojo como tesoros. Al no poder llevarlas todas en el rostro, las apiló sobre la cabeza. También imitó los trucos de tragar sables y caminar sobre el fuego, y se clavó una hoja larga directo en el cráneo para alardear de una invulnerabilidad que no tenía. Cuando la batalla se vuelve en su contra, saca la hoja del cráneo, deja que las máscaras cubran la hoja y la blande con la furia de una tormenta repentina. Un loco así sigue al Heraldo no por lealtad, sino porque ansía la sangre de rivales poderosos para teñir del todo sus máscaras y su capa de paja. Cuando supo que el invicto «maestro Soul» había entrado en la mansión, esperó con ansia en su camino. Pero esta vez fue su propia sangre la que tiñó de rojo las máscaras y la capa de paja.

Guardián de las Sombras · Monstruos

Los asesinos de la Orden están muy bien entrenados y son implacablemente eficaces. Armados con anchas hojas de doble punta, desatan ataques incesantes que abruman al rival a corta distancia. El rostro de un Guardián de las Sombras carece de facciones: solo hay un hueco negro. Sin embargo, no llevan máscaras ni comparten la locura sanguinaria de los Caminantes enmascarados. Son sombras violetas que se deslizan sin ser vistas por la oscuridad y no dejan rastro. Últimamente, no obstante, esas sombras parecen recorrer el Wulin cada vez más a menudo.

Ascua, capitán de los guardianes de las Sombras · Jefes

Sube las escaleras desde el Puente de la puerta sur en el PANGZHEN. Equipa a Salvallama antes de desafiar al capitán.

Hombre de hierro: Espada · Monstruos

Monjes del templo Kuye sometidos a la Trascendencia, reducidos ahora a guardias de la Torre del Sha-Chi. Su arma es una hoja de nueve anillos que parece haberse fundido con sus cuerpos de acero. Sus hermanos mayores de la orden entraron en la Torre del Sha-Chi para investigar y nunca regresaron, lo que los dejó profundamente preocupados. La torre fue en otro tiempo un lugar de Trascendencia y en su interior aún quedan muchos dispositivos extraños. Si alguien con malas intenciones llegara a utilizarlos, las consecuencias podrían ser terribles… Inquietos, entraron en la torre para buscar a sus hermanos.

Ascua, consciencia de fósforo · Jefes

La máscara de oro ocultó el fuego de fósforo que roía el Sello mental, e incluso hizo que ese fuego ardiera más caliente. Al final solo quedó el más tenue resto del Sello; el interior estaba desde hacía tiempo quemado por dentro. Entonces quien movía los hilos desde la sombra los puso en marcha en silencio. Antes de que Ascua lo notara, los hilos de vela que sostenían su sentido del yo se rompieron uno a uno. El Sello mental se hizo ceniza. Llamas enormes surgieron de pronto, reventaron el cráneo y lo dejaron como un fuego verde tenue aferrado al cuerpo. El dolor abrasador se extendió como una plaga por cada miembro y convirtió su conciencia en combustible del fuego de fósforo. En lo más alto de la quemadura llegó un frío extraño, hasta el hueso. Aun así el cuerpo arruinado permanecía, lanzando fuego de fósforo a voluntad: como si, tras una comezón por fin rascada, hubiera nacido un hilo de placer. «¿Ves? ¿Te mintió aquel sanador errante?» La voz resonó en lo que quedaba de su mente… Sí. La máscara de verdad podía ayudar a dominar el Sha-Chi… Solo que quien se benefició nunca fue él, sino el que tira de los hilos.

Hua Qianxiao, el fanático de la espada · Jefes

Ve al Mirador del puente de Pangzhen y desafía al Hua Qianxiao en el puente.

Guardián de las Sombras con trabuco · Monstruos

Operativos de élite de «la Orden». Ataviados con cascos de cobre y armaduras, empuñan trabucos con cabeza de tigre. De las fauces del tigre sobresalen tres cañones que les permiten disparar ráfagas rápidas mientras se mueven y esquivan con soltura. Su potencia de fuego es formidable. En el cuerpo a cuerpo, también pueden blandir sus armas de fuego como pesados martillos y golpear con gran fuerza y rapidez. Suelen aparecer junto a los Guardianes de las Sombras de fuego salvaje, cubriendo sus ataques de hoja con disparos para dificultar la huida de sus presas.

Merodeador de escudo · Monstruos

Merodeadores aferrados a anchos escudos. Con una fuerza muy superior a la que su complexión sugiere, golpean con ellos a sus enemigos y cargan de forma temeraria. Las armas potentes, como las hachas gigantes, pueden romper sus defensas con rapidez. La Trascendencia les arrebató el rostro y la razón. Solo quedan dos órdenes grabadas en su mente: detener todo lo que tienen delante y proteger el pueblo que queda detrás. Aunque ya no queda ningún pueblo a sus espaldas.

El maestro del hacha, Peng Meng · Jefes

Pasen por el puesto avanzado y equipen al ACERO SERRADO para luchar contra el Peng Meng.

Yuding, marioneta del Guandao n.º 12 · Jefes

Una marioneta del Guandao de clase «Receptáculo» que custodia el campo de instrucción de la Mansión Quimérica. Alta e imponente, con una armadura ornamentada y el cabello blanco ondeando a su espalda, empuña una hoja de mango largo extremadamente pesada y tallada con motivos de Loong. Sus técnicas combinan tajos, barridos, bloqueos, alzamientos, torsiones y estocadas. En cuanto detecta una abertura, engancha la hoja al cuello del adversario y gira a su alrededor. Una luz azul se arremolina a lo largo de la hoja y forma una poderosa ráfaga mientras el asta gira a su espalda antes de caer con violencia. Antes de que el Heraldo la convirtiera en marioneta, poseía un talento marcial excepcional y estaba fascinada por los generales heroicos del teatro. Su maestro le puso el arma en las manos: el lomo de la hoja era el Cielo; el filo, la Tierra; la punta, el soberano; y el asta, el maestro. Desde entonces, el arma se convirtió en toda su vida. Su destreza siguió creciendo hasta que, con el tiempo, nadie pudo ofrecerle un combate digno. Cuando el Heraldo la convirtió en marioneta, apenas sintió dolor y, después, poco parecía haber cambiado. Era como si quienes caían bajo su hoja simplemente hubieran pasado de ser personas a ser marionetas. Todavía no comprende la ira de quienes siguen la senda justa. ¿Por qué la condenan por sus crueles matanzas, cuando pocos condenan a los caminantes enmascarados por hacer lo mismo? Tampoco le interesa comprender su ira. Solo quienes sean capaces de derrotarla merecen que se interese por ellos.

You Loong, líder de la Banda de las Aguas Negras · Jefes

Desde el Casa de la Serpiente Verde, entra en la casa detrás a tu izquierda. Despeje, salga por las puertas dobles, gire a la izquierda y siga la calle hasta el final.

Yucong de acero · Jefes

En aquellos días, cada una de las tres hermanas destacaba en un arte distinto. Se entregaron a perfeccionar sus habilidades hasta dominar el arte que habían elegido. La mayor escogió aquella hoja de acero oscuro como símbolo de su determinación. Practicó día y noche el desenvaine y el golpe hasta alcanzar una destreza capaz de hender montañas y partir rocas. Pero ni siquiera su dominio de la hoja pudo salvar a sus dos hermanas menores: la segunda quedó atrapada en el reino helado, mientras que el fuego espectral corrompió a la tercera. Ambas cambiaron para siempre. Cuando las tres despertaron en un solo cuerpo, comprendió que había caído en la trampa del Heraldo. Ella había convencido a la segunda de beber la medicina y había vertido el remedio entre los labios de la tercera. Aquel intento desesperado por salvarlas las había envenenado a todas y arrastrado al abismo. Ahora, cautivas en un mismo cuerpo y atormentadas día y noche, el remordimiento la consume. El Heraldo les prometió que, si mataban a Soul, podrían separarse en tres receptáculos y tener cada una su propio lugar. Ahora, con el Sha-Chi desbordándose en su interior, solo desea expiar el pecado de aquel día y escapar del tormento de compartir un cuerpo. Empuña la hoja de acero capaz de hender montañas y partir rocas y ataca con determinación, dispuesta a luchar hasta su último aliento.

Flama, el Gran Maestro de la Danza del León sometido a la máscara · Jefes

Sigue la historia de PANGZHEN hasta el bailarín del león. Cuidado con la hoja en la cabeza, el pisoteo y el aliento de fuego.

Perforacorazones, guardián de las Sombras de élite · Jefes

Un guardián de las Sombras de élite que vigila ante la Casa de la Serpiente Blanca. Quienes caen en sus hachas giratorias mueren en una agonía que rasga las entrañas: de ahí su nombre. Lleva verde sobre verde; en pelea las túnicas se abren como alas de polilla verde, su movimiento derivando. Las Hachas Dobles Cercenadoras en sus manos destellan frío, girando con el cuerpo, el asalto sin fin. Tras lance sobre lance, sus túnicas aún pueden no tener una mancha de polvo. Siempre conserva la calma. Ante un maestro, esa calma le permite analizar las técnicas del adversario. Ante los débiles, no es piedad sino indiferencia. Esa es su forma de seguir vivo. Las vidas ajenas no le importan; solo sopesa cómo el campo sirve a su avance o retirada. Antes de que Zuo Shang se volviera Soberano de las Sombras, la trayectoria de Perforacorazones entre los Guardianes de élite no destacaba. Una vez Zuo Shang tuvo ese poder, Perforacorazones recibió la grave tarea de guardar la Casa de la Serpiente Blanca. ¿Fue esa sangre fría lo que ganó la confianza de Zuo Shang, o un «arreglo especial»? ¿Y está ya el fin de Perforacorazones en los planes de Zuo Shang?

Acólita Lei Ting · Jefes

Una de las cuatro Acólitas al servicio del Gran Anciano: Lei Ting. Por medio de un espantapájaros, se oculta en el interior de la Discordancia. Túnicas verde oscuro, un espantamoscas en mano. Empuña el rayo como arma de matanza. Un leve movimiento del espantamoscas hace caer varias columnas de rayos del cielo. Puede moverse sobre el rayo, y convertirse en el centro de un anillo de rayos que se expande y sacude el campo de batalla. Primero el Gran Anciano le ordenó colarse en Pangzhen y vigilar al Heraldo, pero las defensas de la Secta de los Hilos Vinculantes eran demasiado sólidas, y no pudo hallar una abertura. Más tarde, por orden del Gran Anciano, se volvió hacia el Banyán de rostro humano, donde no dejaban de aparecer signos extraños. El árbol está lleno de Sha-Chi; si se puede tomar, puede ayudar a abrir la Grieta y adelantar el descenso de la Dama… Las leyes mortales son demasiado indulgentes. Aun así, cuando descienda la Dama Misericordiosa, el trueno divino de los Nueve Cielos lo juzgará todo. Entonces los falsos principios se derrumbarán, el pecado será castigado, y una justicia absoluta rehará el mundo humano… Lei Ting lo cree sin duda.

Ocaso, el titiritero · Jefes

Recoge los 6 recuerdos de las luciérnagas. Examina la niebla en el edificio principal al Templo de las luciérnagas azules. A Entrada al foso de las marionetas rotas, salta junto a la marioneta pesquera.

Marioneta asesina dorada · Monstruos

Marionetas cubiertas de oro de la cabeza a los pies, con enormes púas que sustituyen ambos antebrazos desde los codos. Las conciencias selladas en su interior pertenecieron a discípulas del Mandato que se arrodillaban ante la estatua de la Dama. La Secta de los Hilos Vinculantes les permitió vislumbrar algo mucho más grandioso en la Discordancia. Al principio, el terror y el asombro las abrumaron. Después, la devoción fue lo único que les quedó a sus mentes destrozadas. Para servir a esa fe retorcida, se arrancaron los frágiles brazos de marioneta y los sustituyeron por púas letales, matando a cualquiera que pudiera impedir el descenso de la Dama. Incluso vertieron oro fundido sobre sus cuerpos para adoptar una forma que esperaban que le agradara, todo por obtener la más mínima muestra de su favor.

Loca de los dos picos · Monstruos

Mujeres enloquecidas que blanden dos picos, rápidas al cargar y feroces en sus ataques incesantes. Los Caminantes enmascarados destruyeron su pueblo. Tras la matanza de sus seres queridos, ya no tenían nada que perder. Cuando un pueblo vecino pidió voluntarios para someterse a la Trascendencia y combatir juntos a los monstruos, acudieron en grupo, con los picos que usaban para cavar pozos y unas improvisadas armaduras de hierro.

Roja, la espadachina misteriosa · Jefes

Una mujer misteriosa de rojo que una vez apareció en lo alto de la torre del Palomar. Su esgrima es ligera y graciosa, y aun así el Sha-Chi ya le ha quemado el rostro en un hueco torcido. Queda un hilo de razón. Permanece en lo alto de la torre como si esperara a alguien importante. Así, cuando combatió a Soul, no tenía intención de darlo todo. Empujada por el Sha-Chi, apenas podía controlarse. Venía de una secta malvada, y aun así se enamoró del discípulo en jefe de una secta del Mandato. Los altos rangos del Mandato jamás podían tolerar la secta de la que venía, y su amor se volvió un pretexto para perseguirla. La sometieron a humillación tras humillación y luego le perdonaron la vida con hipocresía. Qué absurdo. Esos mismos dirigentes no tenían deseo de enfrentarse a las criaturas inhumanas, y aun así estaban dispuestos a llegar muy lejos contra una pequeña secta que vivía apartada. Se proclamaban el camino justo y no poseían una fracción del valor y la integridad de los discípulos a su cargo. Para sobrevivir, y para buscar venganza, se sometió a la Trascendencia. Pero mientras permanece en lo alto de la torre, mirando abajo el Campamento del Mandato en ruinas, ¿se pregunta si todo fue para nada? O quizá, en cuanto al amor y al odio de su vida, no tiene arrepentimiento.

Guardián de las Sombras de túnica blanca · Monstruos

Guardianes de las Sombras escogidos personalmente y bajo el mando directo de Zuo Shang. Vestidos por completo de blanco, desde el tocado hasta las botas, son fríos, serenos e imperturbables incluso en combate. Letales a corta distancia, dominan tanto el ataque como la defensa y asestan golpes rápidos y decisivos con sus hojas mientras intercalan disparos de pistola. De cerca o de lejos, sus ataques incesantes dejan pocas aberturas. En las calles mortecinas de Pangzhen, encabezan patrullas que se deslizan como sombras, cierran las calles y ocupan los patios para someter toda la localidad al control del Soberano de las Sombras Zuo.

Doncella de la cítara de escarcha · Monstruos

Marionetas citaristas vestidas de blanco, de cabello blanco y con cítaras entre los brazos, envueltas en una fría neblina. Su música encierra un filo mortal. Bloquear las ondas sonoras azules que emiten hace que las notas residuales se vuelvan contra ellas. Al principio, gentes del Wulin les enseñaron algunas artes ilusorias que hacían danzar la nieve sobre sus cuerdas para realzar sus actuaciones. Después llegaron unas monedas de plata, suficientes para convencerlas de componer canciones y letras para la Dama. Por último llegaron una receta y un cuenco de medicina. «Bebed esto y no contraeréis la extraña enfermedad ni os convertiréis en marionetas».

Loca acorazada · Monstruos

Locas con armadura maltrecha, que manejan la lanza con estocadas, barridos y golpes feroces. Sus ataques son brutales, su Sha-Chi hiela, y la gente corriente no puede acercarse. Si se aprovecha el momento justo para quitarles la lanza, el arma puede volverse contra ellas. Antes se entrenaron en técnicas de lanza junto al Mandato, se pusieron la armadura y tomaron las armas contra los Caminantes enmascarados. Cuando el Mandato empezó a promover la Trascendencia perfecta, ellas también aceptaron la transformación sin vacilar.

Zuo Shang, Soberano de las Sombras de la Orden · Combate final: contraataques frente a ataques cargados · Jefes

Esquiva el agarre a corta distancia. Sal de su trayectoria cuando se abalance sobre ti. Puede castigar la carga de un golpe. Empieza a cargar mientras se recupera de un ataque. Puede contrarrestar los ataques a distancia. Si responde al primer disparo, cambia de posición y dispara tras su próximo fallo. Tiene un ataque que rompe la guardia. Deja espacio para esquivar cuando prepare un golpe fuerte.

Zuo Shang, el verdadero Lóng · Jefes

El «verdadero Lóng» que controla Zuo Shang está fundido en oro puro, con una majestuosa cabeza de Loong y escamas doradas muy juntas. Gracias a los misterios del Corazón radiante, parece capaz no solo de resistir la erosión de la Plaga, sino también de proteger del contragolpe la conciencia que alberga. Zuo Shang pretende utilizar este cuerpo para controlar la Plaga que todo lo devora. Todo puede servir como pieza en el tablero: la Plaga desatada, la maestría del Heraldo con las marionetas y el Corazón radiante forjado con fragmentos de la Discordancia… Juntos forman una partida sin fisuras. Se avecina una catástrofe. Alguien debe dominar el desastre y convertirlo en una fuerza que el mundo pueda manejar. Y, puesto que él es el único que se atreve a concebirlo y llevarlo a cabo, y tiene la capacidad de lograrlo, no desperdiciará ese don. Por eso Zuo Shang eligió el Corazón Vacío. No puede permitir que las emociones alteren su plan. En la lucha entre el Lóng y la Plaga, la vacilación, la compasión y los lazos personales solo pondrían en peligro la precisión de cada movimiento. Por eso tampoco comprende la elección de Soul. Soul posee el mismo talento marcial, pero se limita a aceptar las cosas como vienen, sin desear descubrir la fuente de su poder ni dominarlo. Para conservar sus emociones y deseos humanos, prefiere elegir el Corazón mancillado y vivir solo sesenta y seis días… Y si de verdad perdiera al único rival digno de enfrentarse a él, quizá Zuo Shang sintiera cierto vacío… O quizá, desde el momento en que empezó a trazar sus planes, ya había perdido toda posibilidad de encontrar un «alma afín».

Daga del juramento de sangre · Materiales de forja de almas

La daga que usaron las Cuatro Hachas para jurarse hermandad de sangre. La confiaron al Pabellón del Conocimiento como prueba de su vínculo. Las Cuatro Hachas tenían una pésima fama en todo el Wulin: todos los temían y despreciaban. Sin embargo, su reputación se fundaba en las calumnias que el Mandato había difundido tras un único acto de justicia, años atrás. Peng Meng, el mayor de los cuatro, volvió a cometer el mismo error. Los combatientes del Mandato mataron a tajos a sus tres hermanos de juramento, y solo él logró escapar. La poca fe que aún tenía en el Mandato murió con ellos aquel día.

FLOR DEL RECUERDO: AMARGO PARENTESCO · Flores del recuerdo

¿Por qué han de enfrentarse quienes comparten la misma sangre? Un solo pensamiento errado, y la locura lo sigue.

FLOR DEL RECUERDO: EXPERIMENTOS DE LA MANSIÓN · Flores del recuerdo

Quienes podían huir se habían marchado hacía mucho. Los que quedaron cayeron profundamente dormidos, unos en sus camas y otros desplomados sobre sus escritorios. No había grito ni sacudida capaz de despertarlos. Más tarde, hasta los durmientes desaparecieron. Las camas quedaron vacías y los escritorios desiertos, como si aquellas casas nunca hubieran albergado más que viento y polvo.

Vesícula de serpiente: verde · Materiales de forja de almas

Una vesícula de serpiente de amargor insoportable, de la que rezuma lentamente una bilis amarga. Su ama teme la soledad, el dolor y el olvido. Debe encontrar pronto los fragmentos que faltan y regresar a su lado.

FLOR DEL RECUERDO DEL GRAN MAESTRO DE LA DANZA DEL LEÓN · Flores del recuerdo

La cabeza del león se alza y reúne poder espiritual para desterrar el mal y traer la paz al cielo y a la tierra. Pero hoy el mal viste piel humana. En lugar de huir del salón, se ha sentado al banquete.

El caso de las Cuatro Hachas · Libros

Cartas, testamentos, notas, manuscritos… Todo lo relacionado con los secretos de las «Cuatro Hachas» puede reunirse en este volumen. Los rastros dispersos y los hilos ocultos se entrelazan y se corroboran entre sí hasta revelar juntos la verdad y exculpar a quienes fueron acusados injustamente.

FLOR DEL RECUERDO: LA BÚSQUEDA · Flores del recuerdo

Sabe que la voz en lo profundo del pozo es una ilusión, pero aun así confunde cada eco que se desvanece con la voz de su amado. Súplica tras súplica, sollozo tras sollozo… Otros pueden dejarse engañar, pero ¿cómo podría engañarse a sí misma?

FLOR DEL RECUERDO DE MANO DE PIEDRA, FIEBRE DE HIERRO · Flores del recuerdo

Heredar el legado significa continuar la voluntad de quienes nos precedieron, utilizando todo lo aprendido para ganar para la secta un lugar en el Wulin. Cuando esa determinación pasa de generación en generación, forja un siglo de gloria para la secta… Así era como debía ser.

Fragmento de puño: núcleo · Materiales de forja de almas

Un fragmento del puño de los guanteletes del Demonio de Hierro que aún conserva un inquebrantable espíritu de lucha. Estos puños solo se alzaban contra enemigos dignos en defensa de aquellos que merecían ser protegidos.

FLOR DEL RECUERDO: EL CORAZÓN DE UNA MADRE · Flores del recuerdo

La fama puede arder como el fuego y abrasar a cada polilla que atrae. Pero ¿quién puede aspirar a ascender sin jugarse el todo por el todo?

Cabeza de león abrasador · Materiales de forja de almas

Una cabeza de león de entrenamiento, formada únicamente por un armazón de hierro y lastrada con el mecanismo de un arma de fuego. No tiene adornos pintados ni placas de bronce, y mucho menos una melena de vivos colores. Solo cuando se logra infundir la majestuosidad y el espíritu de un león ardiente en este pesado y frío armazón de hierro puede decirse que se domina el arte de la danza del león.

Saco de veneno de serpiente: negro · Materiales de forja de almas

Un saco de veneno hinchado. Lo que se agita en su interior no es solo veneno, sino el tormento de no poder vivir ni morir.

FLOR DEL RECUERDO DE AQUELLOS QUE SE RESISTEN A LA TRASCENDENCIA · Flores del recuerdo

¿Dónde está Moji? En el campamento, poco a poco, ya nadie lo pregunta y nadie se atreve a responder. Sin embargo, algunos siguen esperando, confiando en que él salvará la situación desesperada; otros escapan, huyendo hacia esa tenue esperanza.

FLOR DEL RECUERDO: SOBRE LA TRASCENDENCIA PERFECTA · Flores del recuerdo

Parece que fue ayer cuando los Pilares de Kunlun eran célebres en todo el Wulin, pero ahora solo queda Huangxing para dirigir al Mandato en la defensa del campamento. Y ha empuñado una hoja llamada «Trascendencia perfecta», abriendo una división que existía desde hacía mucho en el seno del Mandato.

Cascabel de serpiente: rojo · Materiales de forja de almas

Un segmento de cola roto que aún tiembla y emite un traqueteo tenue y frenético, como si suplicara por alguien.

REFLEXIONES · Libros

El Pensador recorrió todo el Wulin sin hacer distinciones. No pasó por alto ni la más pequeña de las sectas desconocidas. Cuando desapareció tan de repente como había llegado, dejó reunidos en este volumen los secretos y el origen de todas las sectas del Wulin.

Esencia de bronce · Materiales de forja de almas

Un grupo de individuos del Wulin secuestró al hijo y a la hija del herrero y lo obligó a forjar algo que pudiera sustituir a un «corazón». Incapaz de crear algo así, el herrero pidió consejo a un taoísta que conocía, pero ni siquiera él tenía respuesta. Al anochecer del día siguiente, el taoísta regresó agotado por el viaje, con el hijo y la hija del herrero a su lado. Los había rescatado. El herrero le dio las gracias una y mil veces y huyó con sus hijos aquella misma noche. En cuanto a las piezas a medio terminar que se había visto obligado a fabricar, las arrojó todas a lo más profundo de la fragua.

CUENTOS DEL WULIN · Libros

Aquí se recogen todos los encargos aceptados en el camino, todos los asuntos investigados en secreto y varios misterios del mundo marcial que nadie más se molestó en esclarecer. Si algún caso extraño te deja sin saber por dónde empezar, vuelve a consultar estos viejos registros. Puede que entre sus líneas te espere alguna pista.

FLOR DEL RECUERDO DE LOS MAESTROS DEL MANDATO · Flores del recuerdo

Al final, el Wulin pertenece a quienes vienen después de nosotros. Sin embargo, quienes pertenecen a la generación anterior y llevan el destino de los demás en el corazón no pueden simplemente quedarse al margen cuando el mundo está sumido en el caos. Algunos de quienes vinieron después de nosotros ya se han perdido en la larga noche, mientras que otros aún no han encontrado sus alas. Alguien debe estar dispuesto a quemar lo que queda de sí mismo, aunque solo sea para encender un rayo de alba capaz de atravesar la oscuridad.

FLOR DEL RECUERDO DE LOS COMBATIENTES DEL WULIN · Flores del recuerdo

Al final del camino, algunos aún se aferran al pasado. A otros estos tiempos convulsos les han hecho añicos el orgullo, y han dejado a un lado sus armas. La presencia maligna que consume el pueblo no da tregua. Sin luchar hasta la muerte, parece que no hay más camino que la caída y la ruina.

FLOR DEL RECUERDO: REENCUENTRO CON EL HERMANO · Flores del recuerdo

Tras la muerte de su madre, su padre empezó a tomar muy en serio cada palabra de su concubina. Por mucho que hablaran los hijos, él no quería escuchar ni una palabra.

Restos de los hilos del Heraldo · Materiales de forja de almas

Material de forja de almas para CAMPANA ABISAL.

Fragmento del Fanático: obsesión · Materiales de forja de almas

Un fragmento nacido de una espera sin esperanza. Aquel anhelo había arraigado en la médula misma y se extendía por los huesos incluso después de que la carne se hubiera podrido.

FLOR DEL RECUERDO DE LUCIÉRNAGA · Flores del recuerdo

Aquella catástrofe comenzó en la oscuridad profunda de la Discordancia, pero nunca terminó con los desvaríos de los locos ni con fragmentos de textos rotos. Ahora se oculta tras una «Grieta» en el Reino de la Vigilia, cerniéndose sobre el «Corazón del Lago».

Sutra del templo Kuye · Materiales de forja de almas

Un sutra impregnado durante muchos años del aroma del sándalo. Sus páginas llevan las anotaciones minuciosas, línea a línea, del maestro Bi Hai, junto con varias páginas de reflexiones del taoísta Bi Di. La enseñanza no es más que esto: salvar al afligido y conducirlo hacia el bien. Ocho palabras simples, fáciles de decir, difíciles de poner en práctica.

FLOR DEL RECUERDO DE LOS HABITANTES DEL PUEBLO DE LU · Flores del recuerdo

Los caminantes enmascarados pueden destruir esta tierra con facilidad, y el Mandato puede retirarse cuando todo está perdido. Pero ¿cómo podrían quienes se han criado en esta tierra durante generaciones abandonar su tierra natal, dejar atrás a seres queridos que quizá nunca despierten o luchar contra marionetas de madera que se parecen a quienes más quieren?

Cuerda de arco reforzada · Materiales de forja de almas

Aún hoy hay quienes mezclan tendones animales con cáñamo, los trenzan en cordones y los enceran y secan a la sombra una y otra vez para fabricar cuerdas de arco. El arte de fabricar cuerdas de arco de las antiguas generaciones de arqueros no se ha perdido.

FLOR DEL RECUERDO DE INANIS · Flores del recuerdo

Reúne secretos de todo el Wulin y juega con los corazones consumidos por la ira y la obsesión. La dueña del Loto Dorado parece tener ojos e influencia en todas partes. Sin embargo, pocos en el mundo saben que lo único que de verdad desea es la seguridad de su hija.

INVESTIGACIÓN SOBRE LAS PERTENENCIAS DE LOS ALDEANOS · Libros

Unas páginas arrugadas, esparcidas por el campo, que conservan los días que soportaron apretando los dientes y la prueba de que ellos también lucharon por labrarse una vida en este mundo.

FLOR DEL RECUERDO: LOS CONDISCÍPULOS · Flores del recuerdo

Decadencia, heridas, cobardía, agotamiento… Caer solo lleva un instante. Sin embargo, el camino de la rectitud nunca es fácil. Requiere un entrenamiento riguroso y resistencia, así como la determinación de romper viejos lazos y volver la espada contra antiguos compañeros de secta.

FLOR DEL RECUERDO DE BAI CHILIAN · Flores del recuerdo

El bosque refleja el bosque, y el espejo refleja el espejo. A su alrededor solo ve su propio reflejo, sin camino alguno para salir de esta prisión donde el día y la noche se confunden.

Caldo del retorno espiritual · Frascos medicinales

Aumenta la ruptura de guardia en un 10% durante 30 s y restaura un 20% de la salud.

Vino ritual · Frascos medicinales

Restaura un 20% de la salud. También aumenta un 50% la velocidad de acumulación de Quemadura, Parálisis, Congelación y Sangrado en los enemigos durante 15 s.

Remedio espectral · Frascos medicinales

Restaura aproximadamente un 60% de la salud y Sha-Chi durante 6 s. El efecto se interrumpe al recibir daño.

Restaurador del receptáculo · Frascos medicinales

Restaura un 70% de la salud. Aumenta un 50% la velocidad de recuperación natural de Sha-Chi durante 5 s.

Brebaje espectral · Frascos medicinales

Restaura un 50% de la salud y otorga el estado Intangible durante 1 s. Mientras dure ese estado, ningún ataque puede golpearte.

Catalizador sanguíneo del Sha-Chi · Frascos medicinales

Aumenta〔Ataque pesado〕el daño del combo de Sha-Chi en un 20% durante 15 s y restaura un 20% de la salud, pero envuelve en llamas al usuario.

Rocío Kuye · Frascos medicinales

Reduce un 20% el daño recibido durante 15 s y restaura gradualmente un 40% de la salud durante 10 s.

Tónico del lamento · Frascos medicinales

Aumenta un 10% el daño infligido a los enemigos durante 30 s y restaura un 20% de la salud.

Tónico longevo · Frascos medicinales

Restaura toda la salud.

Poción incesante · Frascos medicinales

Restaura un 20% de la salud. Cuando no queden usos, derrotar a un enemigo restaura 1 uso.

Píldora de lucidez · Frascos medicinales

Reduce un 30% el consumo de Sha-Chi durante 15 s y restaura gradualmente un 30% de la salud durante ese tiempo.

Frasco curativo · Frascos medicinales

Restaura un 40% de la salud.

Brebaje humeante · Frascos medicinales

Genera Sha-Chi continuamente durante 15 s y restaura gradualmente un 30% de la salud durante ese tiempo.

Brebaje prohibido · Frascos medicinales

Aumenta el daño de los filos espectrales un 10% durante 15 s y restaura un 20% de salud.

Cura milagrosa · Frascos medicinales

Restaura un 30% de la salud. Restaura un 30% de salud adicional cuando la salud está por debajo del 35%.

Brebaje de la Serpiente Verde · Frascos medicinales

Elimina todos los estados alterados. Además, aumenta un 75% la resistencia a ellos durante 15 s y restaura gradualmente un 20% de la salud durante ese tiempo.

Rocío misericordioso · Frascos medicinales

Restaura un 60% de la salud en 10 segundos.

SANGUINA DE MADERA · Armas principales

El tema de la película es el tema de los jóvenes. En el párrafo del papel correspondiente, compruebe la primera arma de la matriz, que comienza en la primera semana del alma adulta desde el SANGUINA.

SIERRAS DEMONÍACAS · Armas principales

Cada golpe acumula [Erosión demoníaca] en el enemigo. Cuando el medidor de [Erosión demoníaca] está lleno, el aura demoníaca acumulada entra en erupción y reduce la salud del enemigo.

MANDOBLE DE BRONCE DE TIANXUAN · Armas principales

Reduce el consumo de Sha-Chi al bloquear ataques, pero impide realizar paradas perfectas.

GANCHOS DE DESPEDIDA · Armas principales

〔Bloquear〕+〔Ataque pesado〕Adopta una postura de guardia que bloquea y contrarresta los ataques cuerpo a cuerpo del enemigo. Cuanto más fuerte sea el ataque recibido, más potente será el contraataque. No se pueden contrarrestar los ataques con destello negro.

ESPADA ESPECTRAL ESCARLATA · Armas principales

Los combos con〔Ataque pesado〕dejan [Lirios de araña roja] en el suelo. Los enemigos dentro de las flores ven reducida su velocidad de movimiento y pierden Sha-Chi continuamente. Después de 3 segundos, los [Lirios de araña roja] explotan y los enemigos de la zona reciben daño durante un breve periodo.

ACERO SERRADO · Armas principales

Cada ataque con éxito inflige sangrado y llena el medidor de sangrado del enemigo. Cuando el medidor se llena por completo, se activa la pérdida de sangre. No surte efecto contra marionetas, cuerpos dorados ni cuerpos espectrales.

ESPADA ROTA DEL FANÁTICO · Armas principales

Pulsa〔Bloquear〕+〔Ataque pesado〕para [Beber], restaurar Sha-Chi y entrar en el estado entono. Los ataques se convierten en ataques de [Espada voladora], cuyo daño disminuye con la distancia. Soul vuelve al estado sobrio tras 15 segundos. Mantén〔Bloquear〕+〔Ataque pesado〕para aumentar la cantidad de Sha-Chi restaurada por [Beber].

ESPADA DE LA OROPÉNDOLA SALVAJE · Armas principales

Pulsa〔Bloquear〕+〔Ataque pesado〕para consumir Sha-Chi y entrar en el estado [Canto de oropéndola] durante 10 segundos. Mientras está activo, cada ataque con〔Ataque pesado〕desata una onda de hoja que rasga el aire, tan penetrante como el canto de una oropéndola.

ESPADA DE GUERRA DEL FORAJIDO · Armas principales

Encadena cualquier ataque de〔Ataque pesado〕con〔Ataque ligero〕para ejecutar un tajo en retirada que drena vida de los enemigos y restaura salud. Si queda salud recuperable, la cantidad restaurada aumenta. El efecto de drenaje de vida no se aplica a marionetas, cuerpos dorados ni cuerpos espectrales.

SANGUINAS GEMELAS · Armas principales

〔Potenciación〕Consume 1 Fuego para ejecutar una deslumbrante danza de armas gemelas. Este ataque no se puede bloquear.

SANGUINA EXTENSA · Armas principales

〔Potenciación〕Consume 1 Fuego para desatar una serie de tajos con espada larga que combinan potencia y velocidad. Este ataque no se puede bloquear.

SANGUINA · Armas principales

〔Potenciación〕Consume 1 Fuego para ejecutar Tajo Rasante y cortar rápidamente al enemigo. Este ataque no se puede bloquear.

SERPIENTE BLANCA Y VÍBORA ROJA · Armas principales

Pulsa〔Bloquear〕+〔Ataque pesado〕para hacer que la hoja corta Víbora Roja gire continuamente alrededor de Soul. Mientras gira, consume Sha-Chi de forma continua. La hoja regresará automáticamente cuando no quede suficiente Sha-Chi. Vuelve a pulsar〔Bloquear〕+〔Ataque pesado〕para hacer que regrese antes.

ROMPEEJÉRCITOS · Armas principales

Al cambiar a esta arma o realizar una parada perfecta contra un ataque con destello azul, Soul carga brevemente hacia delante.