Miasma rojoBESTIARIOMedios eficaces · Suele decirse que los recovecos más profundos de las cuevas dan cobijo a los monstruos más temibles del continente, contra los cuales apenas hay opciones de victoria o huida. La única solución, pues, consiste en sellarlas y aislarlas del mundo con la esperanza de que permanezcan enterrados para siempre.
Sin embargo, cierto sacerdote del Fuego eterno descubrió que la esperanza y la oración no siempre son suficientes. La cavernosa mina de la Fosa del Diablo albergaba un espectro cuya mera existencia se pensaba que propagaba la peste. Bajo la amenaza de que se liberara de forma inminente, el clérigo recurrió a una nueva solución: la ayuda de un brujo.